LA CARNE AUMENTÓ ESTA SEMANA ENTRE UN 5 Y UN 10 POR CIENTO
A pesar del acuerdo firmado entre el Gobierno, los frigoríficos y los supermercados para que no suban los precios, esta semana la carne registró —en los mostradores de las carnicerías— aumentos que oscilaron entre el 5 y el 10%.
Las subas empezaron a llegar a los bolsillos de los consumidores desde el lunes pasado, cuando los carniceros comenzaron a recibir las reses desde los frigoríficos con un recargo que, en muchos casos, superó el 10%. “Mientras, los carniceros, la semana pasada, pagaban un promedio de 4,80 pesos el kilo, ahora lo están pagando 5,30 o 5,40 pesos”, señaló Alberto Williams, vicepresidente de la Asociación de Propietarios Carniceros de la Capital Federal.
El traslado del aumento a los precios al consumidor fue lineal. Algunos carniceros lo hicieron en todos los cortes y otros, en aquellos que concentran más ventas. El dueño de una carnicería de Caballito, que aumentó de 8 a 9 pesos el kilo de asado, señaló que subió sólo los cortes más pedidos en esa zona, “como el lomo o el peceto”, dijo. En promedio, los comerciantes dicen que subieron $ 1 por kilo de carne.
Mientras tanto, los supermercados que suscribieron el acuerdo con el Gobierno para contener los precios en los niveles de agosto también se quejaron (ayer en la reunión que mantuvieron con funcionarios de Agricultura) de que con estas subas, les resulta muy difícil cumplir el convenio.
Según un relevamiento hecho en 15 carnicerías del conurbano por la entidad de usuarios DEUCO, las subas detectadas fueron de entre 5 y 15%. También, el Centro de Educación al Consumidor (CEC) relevó ese nivel de subas en comercios de Capital Federal. Esta suba coincide con los aumentos del 5% en promedio registrados en los lácteos la semana pasada.
La carne tiene una incidencia del 4,513% en la canasta de consumo relevada por el INDEC. Con lo cual, una suba del 10% haría subir el índice de precios de noviembre un 0,5%.
La razón del aumento es atribuible, según las fuentes consultadas, al “efecto ternerita”, es decir a la nueva disposición oficial de que no se faenen animales que pesen menos de 260 kilos. Esto provocó que el precio de las vaquillonas, que reemplazan a los terneros, subieran y eso arrastró al resto del mercado, explicó Williams. Otro ingrediente que ayudó a la suba de la carne fue la baja en el precio del cuero que se dio el viernes pasado. Los frigoríficos bajaron el recupero de la faena, y eso también fue al costo, explicaron en el sector.
La gota que rebalsó el vaso fueron las últimas medidas anunciadas por el ministro Roberto Lavagna, en cuanto a la eliminación de los reintegros a las exportaciones de 200 productos, entre ellos la carne, no cayó bien en el sector de los frigoríficos.
“La industria frigorífica exportadora, que hizo esfuerzos para cumplir con el acuerdo suscripto con el Gobierno, constituía el último dique de contención de los precios de venta al consumidor”, señaló ayer un comunicado difundido por el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC.
Después de las medidas anunciadas por Lavagna, ayer, el precio del kilo vivo para un novillito en el Mercado de Liniers llegó a tocar el precio récord de un dólar, a pesar de un abultado ingreso de animales.
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