LA CASA GRIS Y LA POLICÍA TOMAN DISTANCIA DE PANDO Y COMPAÑÍA
La Casa Gris se distanció ayer de la presencia de Cecilia Pando y el ex comisario Antonio Tuttolomondo, separado de la policía provincial por su actuación en la última dictadura militar, en el homenaje que esa fuerza realizó el martes pasado para recordar a los muertos (9 uniformados y dos civiles) por el estallido de una bomba al paso de un ómnibus con efectivos que regresaban del estadio de Rosario Central, ocurrido el 12 de septiembre de 1976.
Junto a Pando -esposa del mayor retirado Rafael Mercado y líder de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de la Argentina- y Tuttolomondo, en Junín y Rawson (escenario del atentado adjudicado a Montoneros) se hizo ver Liliana Isidori, la cónyuge del ex teniente Juan Daniel Amelong, detenido y procesado por crímenes de lesa humanidad.
“Lamento profundamente que un acto que se realiza todos los años termine convertido en escenario para connotados partidarios de la represión ilegal y opositores a las políticas del presidente Néstor Kirchner”, dijo el secretario de Derechos Humanos de la provincia, Domingo Pochettino, tras reunirse con el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, y el subsecretario de Seguridad Pública, Gustavo Peters, para evaluar la situación.
La convocatoria frente a la entrada del shopping Alto Rosario corrió por cuenta de la Unidad Regional II y fue encabezada por su titular, el comisario mayor Héctor Hermida, junto a jefes de distintas dependencias, familiares de los policías muertos y sobrevivientes.
Al respecto, La Capital accedió al informe que Hermida elevó al jefe de la fuerza, comisario general Jorge Pallavidini, explicando que “no se cursaron invitaciones ni se convocó a medios de prensa, más allá de que, como todos los años, asisten familiares de las víctimas, la plana mayor y el Círculo de Oficiales, la Asociación Internacional de Policías (IPA), el Club Policial y la Mutual 13 de Agosto”.
Pochettino habló de “personajes que, evidentemente, aprovecharon para lograr su objetivo: tener trascendencia”. Y destacó que “hasta repartieron un libelo en contra de la Justicia”.
Aludió, de este modo, a Mónica Rodríguez (Memoria Completa), quien distribuyó un documento con críticas a Kirchner por las designaciones de “jueces ateos y abortistas en la mismísima Corte Suprema”.
Acerca de Tuttolomondo, Juan Basso (Hijos) recordó que “fue mano derecha de (el comandante de Gendarmería) Agustín Feced y otros represores en el Servicio de Informaciones, el centro clandestino por el que pasaron cerca de 400 detenidos desaparecidos” y que funcionó en la ex Jefatura, actual Plaza Cívica y sede de la Gobernación. “El realizó interrogatorios”, acusó.
Apodado Toni, había sido escrachado en 1999, mientras estaba al frente de la comisaría 8ª, tras lo cual se lo separó de la fuerza. “Hoy no revista en la policía pero sigue libre”, explicó Basso.
Pando, cuyo esposo fue pasado a retiro por una carta pública que ella escribió, instó a tener “una memoria completa y no hemipléjica, como la que quiere mostrar el presidente”.
No obstante, algunos de los organizadores del acto evidenciaron ante este diario su malestar por el desembarco de la mujer y el imán mediático que activa su figura.
En un comunicado difundido por Internet, el comisario retirado Héctor Santana (Comisión Permanente de Homenaje a Policías de Rosario) resaltó la ausencia de funcionarios “que siempre están presentes” cuando el recordatorio es para “los terroristas”.
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