La Casa Rosada evalúa cerrar la discusión con un decreto
El Gobierno quedó ayer envuelto en una encrucijada ante el rechazo tajante que los cinco gremios docentes con representación nacional manifestaron ante su propuesta de suba salarial. La primera negociación paritaria del año se encaminaba así a terminar sin acuerdo.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, vocero de los encuentros, mostró ayer que la Casa Rosada no está dispuesta a ceder ante el reclamo e insistió en destacar la incorporación como parte del salario inicial docente de los 2000 pesos en concepto de presentismo que presentó en la reunión de la semana pasada. El funcionario ratificó en conferencia de prensa ese ítem, uno de los que más irritaron a los sindicatos, todos aliados a la Casa Rosada.
“El Estado nacional tiene el Fondo Nacional de Incentivo Docente, el Fondo de Compensación Salarial y ha planteado en este proceso de negociaciones una inversión significativa de 2000 pesos por año respecto del presentismo, a los efectos de garantizar la continuidad de los días de clases, que está asociada a la calidad educativa”, avanzó. Luego, desde Ctera, que responde a la CTA de Hugo Yasky, advirtió que las clases no empezarán en las condiciones actuales.
Como lo hizo el viernes pasado tras el fracaso del primer encuentro, que terminó pasando a un cuarto intermedio ante la falta de acuerdo, el jefe de Gabinete insistió en que la Casa Rosada avanzaría por decreto con la suba propuesta.
Ante un año conflictivo por la creciente inflación, el interés oficial está puesto en cerrar acuerdos a largo plazo, sin revisión, con un tope del 24 por ciento.
Anoche no hubo reacción alguna de parte de la Casa Rosada sobre la amenaza de paro que hizo pública Ctera horas antes de un nuevo encuentro, pero puertas adentro crecía el malestar ante la advertencia gremial. El diálogo, incluso de manera informal, estaba cortado.
Cualquier cambio de postura del Gobierno lo mostraría cediendo ante el reclamo y abriría el escenario de una mayor conflictividad hacia el resto de los gremios que comenzarán sus negociaciones salariales en los próximos meses. La interpretación que hacían ayer los gremios docentes ante la postergación de la reunión, que iba a retomarse ayer tras el cuarto intermedio del viernes pasado, era que la Casa Rosada no se movería sustancialmente de su postura.
Desde Balcarce 50 se negaron a adelantar si mejorarán o no la propuesta, aunque Capitanich reiteró ayer los conceptos centrales de la oferta de la semana pasada. Fuentes cercanas al jefe de Gabinete dijeron a LA NACION que, por el momento, el concepto del presentismo se mantendría y que lo que podrían hacer era mejorar algún punto el porcentaje de suba del 22 que habían ofertado en el inicio de los encuentros.
Lo que hará la Casa Rosada para contrarrestar en público el rechazo docente será destacar la inversión en educación, que esperan que los gremios valoren como parte del salario. Anoche, funcionarios involucrados en la negociación mostraban malestar ante la contundente negativa de los gremios a aceptar la propuesta. Hoy el Gobierno dejará expuesto hasta dónde está dispuesto a ceder. Anoche, apenas dejaban trascender que no habría grandes cambios y que todo se encaminaba a cerrarse de manera unilateral.
Fuente: Página/12
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