La Casa Rosada tomó distancia de los dichos de Lopérfido
Buscan descomprimir la relación con las organizaciones de derechos humanos.
Decidido a ponerle paños fríos a la relación del Gobierno con las organizaciones de derechos humanos, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, tomó distancia de las declaraciones del ministro de Cultura porteño, Darío Lopérfido, quien había relativizado que los desaparecidos en la Argentina hayan sido 30.000.
“El gobierno nacional no comparte los dichos de Lopérfido. Discutir el número de desaparecidos no colabora con la unión de los argentinos”, dijo Avruj. Al basarse en investigaciones de Graciela Fernández Meijide y Ceferino Reato y en la lista de la Conadep, Lopérfido había señalado que “en la Argentina no hubo 30.000 desaparecidos; esa cifra se arregló en una mesa cerrada, para obtener subsidios”. Las declaraciones habían provocado reacciones de Adolfo Pérez Esquivel y Estela de Carlotto, entre otros referentes ligados a la lucha por los derechos humanos.
Anteayer algunos organismos, encabezados por Carlotto, fueron recibidos en la Casa Rosada, en una reunión tensa, por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Justicia, Germán Garavano.
Las entidades allí representadas, entre las que estaban Abuelas de Plaza de Mayo, Hijos, el CELS y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, habían reclamado por la situación de la dirigente social Milagro Sala y los despidos en el sector público. Presentaron un escrito en el que pidieron la liberación de la jefa de la agrupación Tupac Amaru y manifestaron su “preocupación por despidos masivos”. Y no se habían retirado conformes del encuentro, más allá del malestar previo porque no los hubiera recibido Mauricio Macri.
Avruj buscó distender la relación. “No hay ningún retroceso posible en las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, incluidos los juicios a represores de la última dictadura”, dijo. Además, en otro gesto para descomprimir la tirantez, el secretario de Derechos Humanos no descartó que exista una futura reunión entre Mauricio Macri y Estela de Carlotto. Aseguró que “la puerta para el diálogo está permanentemente abierta”.
Además, explicó que las diferencias que surgieron fueron fruto de que sus contrapartes en la reunión “asociaban a este gobierno con conductas similares a las de la dictadura”. Y explicó: “Somos un gobierno democrático, podemos tener diferencias en cuestiones de estrategia, pero eso no nos equipara en absoluto con las medidas de un gobierno dictatorial y autoritario”.
Casi en forma simultánea, también habló ayer la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, quien dijo que creía que “el Gobierno va a seguir ayudando a nuestra organización”. Destacó, además, la actitud de Marcos Peña, que mostró “una apertura a dialogar”, en la reunión que protagonizaron anteayer. Pero al mismo tiempo cuestionó a Lopérfido. “[Macri] tendría que reconvenir a Lopérfido, que no diga las barbaridades que dijo y que pida disculpas a la sociedad”.
Disculpa pendiente
En alusión a los controvertidos dichos del ministro de Cultura, Carlotto justificó la necesidad de su disculpa en que “la sociedad se contagia de esas mentiras, de decir bueno no son 30, no hubo, no existen”.
En tanto, la presidenta de Abuelas reconoció el malestar por la ausencia de Macri en la reunión en Casa Rosada. Señaló que pese a que mantienen críticas al Gobierno, podrían ser recibidos por el Presidente. Y recordó que durante el gobierno de Raúl Alfonsín “respaldamos al presidente en el juicio a las juntas militares, pero fuimos críticos ante las leyes de obediencia debida y punto final”.
Malestar por las declaraciones
Claudio Avruj
Secretario de DD.HH.
“No compartimos los dichos de Lopérfido. No colaboran con la unión de los argentinos”
Estela de Carlotto
Pta. Abuelas de Plaza de Mayo
“Debería pedir disculpas a la sociedad antes que a nosotras por las barbaridades que dijo”.
Fuente: La Nación
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