LA CAUSA POR CROMAÑÓN SE ORIENTA CONTRA CHABÁN Y SU ENTORNO
Raúl Villarreal, el presunto jefe de seguridad de Cromañón, fue procesado con prisión preventiva y embargado por casi 60 millones de pesos, acusado del delito de homicidio simple con dolo eventual, el mismo por el que permanece detenido el empresario Omar Chabán.
La decisión fue adoptada esta tarde por el juez Lucini, a cargo de la investigación por la tragedia. El magistrado, además del procesamiento, ordenó un embargo de 57,6 millones de pesos contra los bienes de Villarreal, una cifra idéntica a la que se le había impuesto a Chabán.
Lucini también procesó al manager y el encargado de control de Callejeros, aunque por un delito más leve. Diego Argañaraz y Lorenzo Bussi fueron acusados de homicidio culposo, una figura que tiene una pena mínima de seis meses de prisión, con lo cual quedarían en condiciones de recuperar su libertad en las próximas horas. Además, cada uno fue embargado por 20 millones de pesos.
Ayer, Villarreal se había presentado ante el juez para realizar una ampliación de su indagatoria, en un intento por eludir el procesamiento por homicidio simple con dolo eventual, tal como finalmente sucedió.
En su declaración, el presunto jefe de seguridad de Cromañón volvió a negar que estuviera a cargo del control la noche de la tragedia. Y dijo que sólo se ocupaba de las relaciones públicas del local, así como también de evitar problemas con los vecinos.
“El ordenaba una fila, recibía a los invitados, pero de ninguna manera tenía el poder de decisión como para ordenar la suspensión del espectáculo”, resumió Albino Stefanuolo, abogado de Villarreal.
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