LA CGT VUELVE A LA ROSADA PARA PEDIR OTRO AUMENTO DE $100
La CGT volvería a visitar hoy la Casa Rosada. Cuatro fuentes sindicales le aseguraron ayer a Clarín que se reunirán con el presidente Néstor Kirchner para hacerle varios pedidos: como un nuevo aumento para los trabajadores privados y una rebaja del IVA para los alimentos de la canasta básica.
Tal como anticipó este diario el domingo, la CGT había pedido una entrevista con el Presidente para reclamarle algunas medidas que permitan aumentar el poder adquisitivo de los salarios. La aspiración sindical es que, en algún tiempo, el salario mínimo supere los 730 pesos de la canasta básica de pobreza.
Desde la CGT, informaron que el encuentro ya está cerrado y que hoy concurrirán a la Casa de Gobierno dos de sus secretarios generales, Hugo Moyano y José Luis Lingeri, el colectivero Juan Manuel Palacios y Gerardo Martínez, de la UOCRA. La información no pudo ser confirmada en la Casa Rosada ni en el Ministerio de Trabajo.
Nada dijeron en la CGT de la otra secretaria general, Susana Rueda, enfrentada con el resto de la conducción sindical.
De concretarse, la reunión se haría dos semanas después de que el Gobierno, los empresarios y los sindicalistas acordaron, en el Consejo del Salario, llevar el sueldo mínimo a 450 pesos. La CGT pretende ahora obtener un nuevo aumento para los privados a través de una suma fija no remunerativa de 100 pesos.
Se trata de una medida que excede el ámbito del Consejo del Salario y que, por lo tanto, debería ser definida por un decreto del Poder Ejecutivo.
En el Gobierno no parece haber demasiada predisposición para nuevos aumentos, y menos a través de un decreto. En el oficialismo consideran que, en adelante, la discusión debe darse a través de las paritarias, el instrumento por el que empresarios y sindicalistas discuten las condiciones de trabajo y las escalas salariales de los trabajadores de una empresa, rama o actividad.
La CGT está de acuerdo en avanzar con las paritarias —de hecho las reclamará también para los estatales— pero también quiere discutir otros temas que sólo pueden definirse a través
de una decisión presidencial.
La CGT reclamará, al menos en principio, una suma fija no remunerativa de 100 pesos para los privados. No descarta terminar acordando por 50. El argumento central es la pérdida del poder adquisitivo a causa de la inflación del último tiempo y la necesidad de acercar —aunque sea lentamente— el salario mínimo a los 730 pesos de la canasta básica.
Con respecto a la reducción del IVA, el planteo inicial de la central sindical será su eliminación para los alimentos básicos. Dan por hecho que habrá un anuncio oficial en este tema y creen que eso serviría al menos para compensar un traspié de un nuevo reclamo salarial.
La CGT le pedirá a Kirchner por las asignaciones familiares, un tema de exclusiva decisión presidencial. La idea de los gremios es que desaparezcan las escalas y que se establezca un monto fijo. Hoy, en promedio, rozan los 40 pesos y se las querría llevar a 80 pesos mensuales.
También le harán saber que pretenden que los 50 pesos no remunerativos dispuestos por el Gobierno en enero de este año sean incorporados al sueldo básico de cada convenio, lo que significaría una suba en el resto de la escala salarial.
Por último, intentarán discutir un nuevo proyecto de ley sobre riesgo de trabajo en el que trabajan desde hace tiempo los abogados de la CGT.
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