LA CIFRA DE MUERTOS SUPERA LOS 50 Y SIGUE EL RESCATE
Los atentados que ayer golpearon Londres se han cobrado ya la vida de más de 50 personas. Mientras prosiguen las tareas de rescate de cuerpos en los vagones de King’s Cross. Sorprende no cruzarse en los hospitales con los familiares de las víctimas. Las autoridades británicas les han pedido que no busquen a sus seres queridos en los centros sanitarios y esperen a ser informados por teléfono. Al menos un centenar de heridos permanece ingresado, 22 en estado crítico.
En rueda de prensa, el jefe de Scotland Yard, Ian Blair, dio los últimos datos sobre los atentados terroristas en tres estaciones de Metro del corazón de Londres y un autobús. Blair confirmó la muerte de más de 50 personas (13 más que en el anterior balance) y que de los 700 heridos, 350 fueron atendido en el lugar y unos 100 permanecen hospitalizados. 22 de ellos se encuentran en estado crítico.
El comisario ha pedido paciencia a la población hasta que se pueda tener una lista definitiva de fallecidos. “Es muy difícil sacar los cuerpos de los vagones, y no queremos poner en más riesgo a los equipos de rescate”, ha dicho. “Tengan en cuenta que en el caso del tren de King’s Cross, la explosión se ha producido en un túnel, que se ha derrumbado parcialmente. Háganse la idea de lo difícil que es acceder a los cuerpos”, explicó.
El responsable de los equipos de emergencia, Andy Trotter, señala que los equipos de rescate han conseguido llegar hasta el vagón de King’s Cross “y se han cerciorado de que no queda nadie vivo dentro”. El trabajo de sacar a los muertos será lento, “porque el túnel está en unas condiciones muy difíciles y peligrosas”. “Tardaremos algún tiempo” en sacar todos los cadáveres”, señala.
De las víctimas apenas hay casi información. No hay un listado y los familiares que buscan a un ser querido deben resignarse con dar sus datos por teléfono y los de la persona desaparecida y esperar que se pongan en contacto con ellos. El número de llamadas ascienden ya a 104.000. La responsable del servicio de Salud de Londres, Julie Dent, ha pedido a los ciudadanos que utilicen este servicio y no busquen a las víctimas en los hospitales.
En los pasillos del Royal London Hospital sorprende no cruzarse con la mirada desolada de familiares. En el 7-J su angustia era más que presente. Así lo relata Samuel, empleado de la cafetería del hospital, habilitada para recibir a aquellos que han perdido a sus seres queridos. “Ayer fue un día muy triste. Todos los familiares estaban destrozados y los médicos tuvieron que trabajar hasta altas horas de la noche, duplicando turnos. Fue una experiencia horrible ver tanta desolación alrededor. Vivimos en un mundo horrible”, se lamenta este joven de unos 35 años.
La tranquilidad que invade el hospital queda sólo rota por el despliegue mediático y policial a la entrada del centro.
En las calles, en una aparente normalidad, hay escasos indicios de que la ciudad ha sido golpeada por el terror. En Judd, una vía cercana Taviskov, asoma un único cartel con el rostro de un desaparecido. Su familia pide ayuda para localizarle. Es un hombre moreno de unos 30 años, tatuado y fotografiado la misma ropa que vestía el día de los atentados. Cerca, el Royal National Hotel, se ha convertido en un improvisado tanatorio.
Las autoridades británicas hablan de 100 heridos afectados pero sus nacionalidades o nombres van surgiendo con cuentagotas. En las últimas horas se ha conocido que hay al menos tres alemanes, cuatro francesas heridas y una italiana desaparecida.
La Embajada española informa de que, de momento, no tien constancia de que haya entre las víctimas algún nacional. Según sus estimaciones en total se encuentran en la capital británica entre 100.000 y 130.000 aunque no todos están registrados.
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