LA COMUNIDAD JUDÍA FESTEJA SU NUEVO AÑO
El Año Nuevo judío o Rosh Hashana 5767 comenzará en la tarde de hoy cuando aparezca la primera estrella y comprenderá dos días de festejos, de un total de diez dedicados a la reflexión. Al cabo de los mismos tendrá lugar la sagrada fiesta de Yom Kipur, o Día del Perdón.
En el Año Nuevo es de estilo desear “leshaná tová ticatev vetejatem”, saludo que significa “que seas inscripto y sellado (en el Libro de la Vida) para un buen año”. A su vez, íntimamente, es de rigor preguntarse: “jeshbon hanefesh”, que quiere decir: “qué he hecho de mi vida”. El judío deberá responder ante Dios, ante sí y ante los otros, por lo malo que hizo o lo bueno que omitió hacer.
Las ofensas hechas a Dios, son perdonadas por Dios y las hechas contra sí mismo, por la propia conciencia. Pero recibir el perdón de los semejantes, dependerá de la voluntad de cada ofendido, según explicó la agencia Télam.
Rosh Hashana plantea así, mediante el juicio anual, un camino hacia la virtud, cuyo recorrido implica arrepentirse de las malas acciones (teshuvá), ejercer la caridad (tzedaká) y recitar la oración (tefilá).
Entre el Rosh Hashaná (literalmente, cabeza de año) y el Yom Kipur (Día del Perdón) transcurren diez días de penitencia en los que se evoca la vuelta de Moisés desde el Monte Sinaí (“Estuvo allí con Yahveh 40 días y 40 noches sin comer ni beber”, Exodo 34).
Tras convencer a Dios del arrepentimiento de su pueblo por haber roto las Tablas de la Ley al adorar al becerro de oro, Moisés regresó con el perdón divino y la prohibición de hacer imágenes a su semejanza.
Esto es de una importancia conceptual enorme: no sólo supone evolucionar hacia el monoteísmo, sino elevarse hacia la idea abstracta de Dios, por sobre la percepción sensorial de una imagen o tótem, que puede ser visto y tocado.
Los judíos celebran su Rosh Hashana con la casa limpia de toda basura y una mesa muy bien servida, sobre mantel nuevo, en la que se destacan los dulces, para que así sea también el sabor del año que se inicia.
Es infaltable el pescado, cuya cabeza se ofrece al dueño de casa recordándole que es Rosh Hazaña, cabeza del año, día en que según la tradición fue creado el primer hombre, Adán, cabeza de la especie humana.
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