LA COMUNIDAD JUDÍA SE DESPEGÓ DEL DISCURSO DE BERGMAN EN EL ACTO DE BLUMBERG
Representantes de la comunidad judía tomaron hoy distancia del duro discurso pronunciado por el rabino Sergio Bergman durante la marcha que Juan Carlos Blumberg encabezó el jueves pasado en la Plaza de Mayo .
El presidente de la AMIA, Luis Grynwald aseguró que las declaraciones del rabino Sergio Bergman “no representan el sentir de la institución”, sino que fueron pronunciadas “a título personal”.
“Bergman es un rabino más de la comunidad. Habló a título personal y no a nivel institucional. Lo hizo como un rabino más, entre los cientos que hay en el país”, insistió el dirigente.
En la misma línea recordó que la posición de la AMIA fue siempre la de “no entrometerse en internas políticas del país” en declara.
El jueves pasado, Bergman, que fue uno de los oradores de la concentración convocada por Blumberg, había denunciado la existencia de un proyecto “que se parece a una monarquía constitucional”, en elíptica crítica al Gobierno.
Al día siguiente, en una entrevista con LA NACION , el religioso calificó de “genuino” el reclamo de mayor seguridad y bajó el tono a sus críticas.
No obstante, Grynwald aseguró que la AMIA respeta la opinión expresada por Bergman, pero insistió en que su opinión “no es el sentir de la institución” ni la “imagen” que se quiere dar a la comunidad.
“A título personal”. En la misma línea, el presidente de la DAIA, Jorge Kirszenbaum, afirmó que las expresiones de Bergman fueron realizadas “a título personal y de modo alguno reflejan las opiniones institucionales de la comunidad judía argentina” y añadió que el discurso no fue debatido en el seno de las instituciones judías nacionales.
Además, calificó a Bergman como “una persona muy respetable, aunque sin representación institucional”.
Intencionalidad. En igual sentido, Abraham Kaul, candidato a presidente de la DAIA, señaló que “cualquier expresión que no provenga de la conducción de DAIA o AMIA debe ser tomada a título personal de quien la pronuncia”, en referencia al discurso de Bergman.
Por su parte, y en un intento por disminuir el impacto de las palabras del rabino, el presidente del Seminario Marshall Meyer, Mario Ringler, sostuvo que en el discurso pronunciado en la Plaza de Mayo “no hubo intencionalidad contraria al gobierno” y que la suya “fue una opinión vertida en un momento muy especial”.
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