LA COMUNIDAD PERUANA CLAMA POR VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN
El caso de dos jóvenes estudiantes limeños muertos en un “enfrentamiento” el 16 de diciembre de 1978, en Pellegrini y España, luego de un supuesto operativo “contra terroristas sin identificar” por parte de efectivos de las fuerzas armadas de la dictadura militar, vuelve a la luz como un asesinato a instancias de integrantes de la comunidad peruana de Rosario. Se refiere al de los hermanos Rory Céspedes Chung y María Antonieta Céspedes Chung, de 20 y 22 años, quienes estudiaban medicina y odontología en la UNR, y se suma a otro caso en investigación, el del estudiante peruano desaparecido en enero de 1977 Carlos Alberto Seminario. El presidente de la Asociación de Estudiantes y Residentes Peruanos de Rosario, Roberto Arévalo Moscoso, comentó que si bien el hecho de los dos hermanos había sido denunciado en su momento y también cuando se retomó el estado de derecho, “con los años cayó en el olvido”. Sin embargo, sostuvo que ahora “se está trabajando en la recolección de pruebas a través de nuevos testimonios”, por lo que tiene la certeza de que “se trató de un fusilamiento encubierto”. En cuanto a la investigación, añadió que recibió el respaldo, entre otros, de Domingo Pochettino, titular de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, quien se comprometió a apoyar las instancias de la búsqueda de mayores datos sobre los estudiantes.
La reconstrucción del caso a través de una numerosa cantidad de testimonios y de las crónicas oficiales del hecho –en los días subsiguientes al hecho los diarios La Capital y La Tribuna reprodujeron un comunicado del Comando del IIº Cuerpo de Ejército sobre un “enfrentamiento”,– son parte de una fotografía de época llena de cinismo y de terror.
Arévalo contó que en el supuesto “operativo” junto a los dos hermanos peruanos también fue muerto un estudiante argentino sobre el que a la vez se están realizando investigaciones. “Los denominados en aquel tiempo como «terroristas sin identificar» fueron los hermanos Céspedes Chung junto a un estudiante argentino. El «enfrentamiento» ocurrió el sábado 16 de diciembre de 1978 en el domicilio de Pellegrini 1685, entre las 10 y 11 de la mañana, y no a las 17 como dice el comunicado del ejército”, aseveró el dirigente de la comunidad peruana.
“El principal testimonio acerca de esto es el de una pareja amiga de Rory que estuvo un día antes con él, le dijo que viajaba a Buenos Aires a realizar un trámite el viernes y luego quedaron de acuerdo para almorzar el sábado. Cuando la pareja llegó al encuentro, alrededor de las 13.30 del sábado, la zona estaba rodeada por efectivos y ya había ocurrido el hecho”, relató Arévalo.
“Además, el que era el novio de María Antonieta estuvo detenido pero logró la libertad, regresó al Perú y realizó la denuncia pública en medios de prensa peruanos. También tenemos un testimonio de una persona sobreviviente que estuvo detenida en la Jefatura de Policía y que escuchó sobre una detención de peruanos. Cabe recordar que en aquella época cuando se pasaban de picana y se les moría un detenido por torturas, las fuerzas represivas montaban escenas de supuestos atentados y hacían pasar fusilamientos como enfrentamientos. La investigación está puesta en varios frentes en Rosario y también en el Perú”, comentó el dirigente sobre el caso de los hermanos, que eran estudiantes becados a través de créditos educativos que ponía a disposición el gobierno peruano.
“Nuestro objetivo es el mismo de la sociedad argentina: que se investigue la verdad de los hechos ya que a pesar del tiempo transcurrido se trata una deuda que tiene el Estado, y también es una cuestión de solidaridad con nuestros hermanos por parte de la comunidad peruana. Queremos una reparación moral para que estos crímenes de lesa humanidad no queden impunes”, dijo Arévalo.
El presidente de la Asociación de Estudiantes y Residentes Peruanos acotó que recibió el respaldo –además del secretario Pochettino– del presidente de la comisión de Derechos Humanos del Concejo, Carlos Comi, del bloque de diputados provinciales del Partido Socialista, del cónsul honorario del Perú en Rosario Fernando Zegarra Ponce, de la Delegación Rosario de la Dirección Nacional de Migraciones y de las autoridades de la UNR.
Arévalo recordó también el caso del estudiante de Odontología de la UNR, Carlos Alberto Seminario Preciado, detenido el 1º de enero de 1977 y luego desaparecido. Este secuestro es investigado por la Justicia federal en el marco de los operativos coordinados dentro del Plan Cóndor, un pacto de represión política entre las dictaduras latinoamericanas del Cono Sur.
UN TEXTO DESDE LO MÁS OSCURO DE LA HISTORIA
El comunicado del Comando del IIº Cuerpo de Ejército sobre el supuesto enfrentamiento en el que murieron los hermanos Céspedes Chung salió publicado en la edición del domingo 17 de diciembre de 1978 de La Capital bajo el titulo “Abaten a terroristas”, y también en la edición del lunes siguiente en el vespertino La Tribuna. El texto se expresa en cinco puntos y contiene un claro discurso que apunta de forma explícita a implicar a la sociedad en su conjunto como cómplice de la impunidad y a despersonalizar a las víctimas como “tres elementos subversivos”. “Mediante la colaboración de la población –arranca el comunicado– las fuerzas legales lograron detectar actividades sospechosas que se venían realizando en la vivienda ubicada en la avenida Pellegrini 1685, presumiblemente vinculadas a la delincuencia terrorista”, señala el texto para afirmar en el punto 2: “Las investigaciones realizadas confirmaron lo expresado y efectivos del Ejercito y de la Policía provincial realizaron un procedimiento”. Más adelante asegura que los efectivos actuantes fueron recibidos “con disparos de armas de fuego” y que “como resultado (del supuesto enfrentamiento) fueron abatidos tres delincuentes, dos del sexo masculino y uno femenino cuya identidades se buscan establecer”. También agrega el texto que “se encontraron armas y explosivos” y finaliza : “Se exhorta a la población sobre la necesidad de mantenerse alerta sobre el accionar de la delincuencia terrorista que pese a la derrota sufrida y al repudio de la ciudadanía aún persiste en alterar el clima de paz que vive nuestro país”.
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