LA COMUNIDAD TOBA PIDIÓ ASISTENCIA SOCIAL EN ROSARIO
“El médico me diagnosticó artritis, pero no tengo dinero para el tratamiento. Nosotros necesitamos ayuda”. A un costado del piquete que el Movimiento Pueblos Originarios en Lucha inició ayer en avenida Circunvalación y Presidente Perón, Mercedes Asensio, de 40 años, improvisaba un guiso junto a otras mujeres. Mientras hablaba, cortaba unas presas de pollo y mostraba sus manos, como si a través de ellas se transparentasen los huesos enfermos. La mujer vive junto a sus cuatro hijos de 16, 13, 8 y 6 años en la barriada toba que se abre debajo de la avenida, en la zona oeste, y recibe un plan social mensual.
La situación de precariedad estructural y económica determinó que los habitantes de esa zona, junto a la comunidad toba de Travesía y Juan José Paso y de otros asentamientos aborígenes de la zona norte de la ciudad, amenacen con quedarse apostados en la avenida hasta tanto no tengan respuestas de parte del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, de la Secretaría de Estado de Promoción Comunitaria y del municipio rosarino.
El objetivo del corte de calles es reclamar alimentos, planes sociales y títulos de tierra y viviendas. “Durante 512 años nos robaron todo y fuimos corridos del Chaco por el hambre, la falta de trabajo y de escuelas, por eso llegamos aquí. Ahora exigimos ayuda para tener condiciones dignas de vida”, indicaron miembros del Movimiento Pueblos Originarios en Lucha.
El corte comenzó ayer por la mañana sobre avenida de Circunvalación en su intersección con avenida Presidente Perón (ex Godoy) en la mano sur-norte, en dirección a avenida Uriburu. Después del mediodía, también se interrumpió la otra vía, norte-sur. El corte total de la arteria motivó a la policía a acercarse a los manifestantes con una citación, que los tobas desconocieron para continuar con su acción de reclamo en pos de mejorar las condiciones de postergación social en las que viven.
Los manifestantes tobas solicitaron la asignación de un mayor número de trabajadores y asistentes sociales al barrio, debido a que los profesionales que trabajan en la actualidad no bastan para cubrir las necesidades de la comunidad. También esperan un aumento del volumen de las partidas destinadas a los cinco comedores escolares que allí funcionan y que alimentan a más de 600 niños y adultos que no tienen otro modo de acceder a su alimentación que no sea a través de la asistencia del Estado en sus diferentes niveles.
“Exigimos un caso social por cada casa antes de las elecciones, trabajo genuino, solución por falta de agua y ayuda alimentaria”, indicó uno de los manifestantes durante el corte realizado ayer, que continuará al menos hasta hoy y con posibilidad de que se retome el lunes. El hombre también comentó que en el marco del Servicio Público de la Vivienda, se han armado cooperativas de trabajo para la construcción de soluciones habitacionales “pero necesitamos más presupuesto, porque los insumos aumentaron”. Además, los títulos de las tierras, los planes de viviendas y las exigencias de salud y educación, completaron el panorama de reivindicaciones exigidas.
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