LA COMUNIDAD TOBA Y LA CCC SE MANIFESTARON EN EL CENTRO ROSARINO
Los pueblos originarios y la Corriente Clasista Combativa eligieron el apabullante mediodía de ayer para protestar en pleno centro de la ciudad frente a las sedes de dos reparticiones oficiales.
En el caso de la comunidad toba, sus representantes llegaron hasta Santa Fe al 1100, donde está la sede de la Dirección Provincial de la Vivienda.
Elías Romero fue el portavoz del reclamo que tiene dos puntas. Una pasa por problemas presupuestarios en la construcción de 28 soluciones habitacionales que forman parte de un plan que llevará a levantar 116 viviendas en el rincón sudoeste de la ciudad. Según explicaron, buscan más fondos para el proyecto ya que el presupuesto original para la obra –que se hace con la tutela del municipio, financiamiento de la Nación, administración de la provincia y mano de obra de las comunidades a través de siete cooperativas– se hizo en base a los valores que tenían los materiales de construcción el año pasado. “Prácticamente está agotado el dinero dispuesto para los trabajos y estamos reclamando a Vivienda un subsidio extra”, contó Romero.
La otra pata del asunto pasa, para decirlo en términos del propio gobierno, por “la maldita burocracia”. El convenio para la construcción de casas indica, según la versión de Romero, que el subsidio los albañiles de la comunidad de toba debe ser pagado como máximo 10 días después de la certificación de los trabajos. “Pero ahora nos están pagando 20 o 25 días después y muchos de los muchachos no tienen con qué comer”, protestó Romero ante el delegado regional de Vivienda de la provincia que se comprometió a hacer gestiones ante la administración central.
Las viviendas son levantadas por integrantes de la comunidad toba que se agruparon en siete cooperativas diferentes. No todos, pero la mayoría, son beneficiarios de un plan social y como complemento perciben “un sueldito que en el caso de un medio oficial es alrededor de los 320 pesos”.
LA CCC
Unas cuadras más al sur, en Mendoza al 900, se concentró la protesta de la Corriente Clasista Combativa que llegó con tres reclamos centrales: la universalización de los planes sociales, un aumento del monto mensual a 350 pesos calculado en base a los índices de inflación, y la concreción de un incipiente plan para crear mil nuevos puestos de trabajo en reemplazo de los actuales planes sociales.
Este pliego de reivindicaciones fue anunciado por Miguel Esmay, coordinador de la CCC quien además contó el caso de las jefas de hogar que están siendo traspasados desde el Plan Jefes y Jefas de Hogar por el que percibían 150 pesos mensuales al plan Familias que implica 100 pesos cada 30 días. De acuerdo a la información que maneja esta organización de desocupados, “en los últimos tiempos se cayeron unos 12 mil beneficiarios de planes sociales en la zona de Rosario”
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