LA CORTE AVALÓ LA PESIFICACIÓN DE LOS DEPÓSITOS
Finalmente, la Corte Suprema de Justicia de la Nación reunió los cinco votos necesarios y convalidó ayer la pesificación de los depósitos bancarios en dólares acorralados en diciembre de 2001. La medida había sido dispuesta el 6 de enero del 2002, por el entonces presidente Eduardo Duhalde.
La decisión de la Corte, celebrada en el Gobierno y repudiada por ahorristas dentro mismo de Tribunales, se tomó en el marco de un amparo planteado por cuatro ahorristas entrerrianos que habían obtenido fallos favorables en primera y segunda instancia.
La mayoría del Tribunal sostuvo que la pesificación fue una medida “razonable” y “legítima” en el marco de la emergencia económica que vivió el país, y que hubiese sido “un privilegio” devolverles dólares a los ahorristas. Los cinco votos necesarios para ratificar la pesificación fueron aportados por los jueces Augusto Belluscio, Juan Carlos Maqueda, Antonio Boggiano, Elena Highton y Raúl Zaffaroni.
Carlos Fayt votó en contra —a favor de que los bancos devuelvan los dólares en cuotas— y el presidente del Tribunal, Enrique Petracchi, no intervino al estar excusado por ser él también un ahorrista damnificado.
De este modo se convalidó la devolución de 1,40 peso por cada dólar depositado, más la aplicación del CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) y los intereses por el tiempo transcurrido. Por cada dólar depositado, hoy se deberían reconocer 2,14 pesos. Es decir, con una pérdida del 28 por ciento.
Si bien el fallo sienta jurisprudencia para casos similares al resuelto ayer, los pequeños ahorristas que reclamaron ante la Justicia todavía deberán esperar para que se definan sus casos en la Corte. Es que Zaffaroni, en su voto, propuso diferenciar los casos de depósitos inferiores a los 70 mil dólares. Y este juicio era muy superior a ese monto, por 1.334.100 dólares.
Por eso, a la hora de tratar montos menores, Zaffaroni votará distinto y faltará un voto para completar la mayoría de cinco. Zaffaroni propuso que en los casos de hasta 70 mil dólares se devuelvan pesos al valor de mercado del dólar. Además, este juez sostuvo que los ahorristas que ya cobraron sus depósitos por decisión de tribunales inferiores no deberían devolver la diferencia.
Los otros jueces soslayaron este tema. Sólo en el voto de Belluscio, al que adhirió Maqueda, se sostuvo que “los beneficiarios de esas medidas (cautelares) han obtenido un lucro indebido a costa del sistema”. Y agregaron: “La desigualdad es responsabilidad propia de los tribunales que dictaron y ejecutaron esas medidas”.
Para estimar el número de casos que se resolverán como el de ayer, hay que tener en cuenta dos datos del Banco Central:
El 97,5 por ciento de los plazos fijos en dólares a fines de 2001 eran inferiores a 75 mil dólares.
Los depósitos menores a los 75 mil dólares representaban el 58,3 por ciento del total de los dólares depositados a plazo fijo.
Así, la decisión tomada ayer por la Corte, en la práctica, por vía de jurisprudencia y teniendo en cuenta la postura de Zaffaroni, repercutirá en lo inmediato en un número bajo de ahorristas. Aunque el quinto voto que pueda reemplazar al de Zaffaroni para resolver los casos por montos bajos, quizá llegue de la mano de Ricardo Lorenzetti, el último magistrado propuesto para la Corte.
En sintonía con lo dictaminado la semana pasada por el procurador Esteban Righi, los cinco ministros de la Corte ayer recordaron que el Estado remedió con diversas normas lo dispuesto con el “corralito”. Aún más, para Belluscio y Maqueda no hubo “daño” por parte del Estado.
Los ministros también cuestionaron fuerte a los jueces inferiores que fallaron a favor de los ahorristas con medidas cautelares y que, según Maqueda y Belluscio, convirtieron la Justicia en “un festival de amparos”.
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