La Corte de EE.UU. avaló una ley clave para Obama
En un momento políticamente significativo, con la campaña para las elecciones presidenciales en plena ebullición, la Corte Suprema de Estados Unidos le dio un espaldarazo al presidente del país, Barack Obama, al considerar constitucional puntos claves de la reforma sanitaria que se ha convertido en la política definitoria de su mandato y una de sus principales armas de cara a las elecciones de noviembre. El Tribunal Supremo declaró constitucional el elemento central que obliga a los estadounidenses a contratar un seguro médico.
Existe una gran confusión y división en la ciudadanía por la reforma. Foto: AFP
La máxima instancia judicial sentenció que el llamado "mandato individual" no es constitucional bajo la ley de Comercio, como había argumentado el gobierno, pero sí puede serlo bajo la ley fiscal.
La compleja sentencia del Supremo supone una victoria para Barack Obama, ya que la legislación ha resultado avalada por los jueces. El jefe del Supremo, John Roberts, inclinó la balanza, 5 a 4, para que el llamado "mandato individual" siga adelante, aunque el Congreso deberá revisar su aplicación concreta.
La sentencia mantiene viva la importante reforma sanitaria impulsada por Obama en sus puntos clave y tan sólo obliga a determinados ajustes, según los expertos.
La ley, de 2.700 páginas, crea todo un nuevo aparato burocrático en el sistema sanitario estadounidense. La cuestión resulta especialmente incómoda para quien corre con mayores posibilidades de encarnar la candidatura republicana en los comicios: el moderado Mitt Romney avaló una reforma muy parecida a la que ahora rechaza cuando fue gobernador del estado de Massachusetts.
Sin embargo, las amenazas contra el logro político más importante del presidente demócrata no terminan hoy en la Corte. En ese sentido, su rival republicano en las elecciones de noviembre prometió que si la Corte no deroga la ley en su totalidad, él se encargará de hacerlo al llegar a la presidencia.
Lo curioso del asunto es que, pese a lo decisivo de la cuestión, buena parte de la ciudadanía permanece ajena al debate y le cuesta conectar con el proyecto que está en juego. Y así lo muestras las encuestas, que revelan la confusión y división de la ciudadanía en la materia. Un sondeo de enero pasado reveló que el 36% de los consultados prefería la revocación de la norma, mientras que sólo el 21% se pronunció abiertamente por su mantenimiento.
Algunas voces en contra se expresaron frente a la Corte Suprema. Foto: AFP
"Creo que es bueno que más de tres millones de jóvenes puedan seguir inscritos en el seguro médico de sus padres", reivindicó anteayer el presidente Obama, al recordar otro punto clave de la ley. "Y creo que es bueno que todo el mundo en este país pueda gozar de una cobertura médica decente, sin arruinarse, cuando están enfermos", añadió.
Aprobada en 2010, la norma propone numerosas modificaciones al sistema sanitario, pero son pocas las que ya entraron en vigor. La mayoría lo hará sólo a partir de 2014.
Entre sus principales enunciados dispone asegurar la protección médica para 50 millones de habitantes que ahora carecen de ella. Entre sus principales fracasos figura el abandono de la aspiración de Obama de generar un sistema estatal alternativo al privado y que le sirviera de competencia. En los hechos, la normativa mantiene el negocio de la salud en manos de las aseguradoras privadas, que cobran por sus servicios pólizas sumamente pesadas para el bolsillo.
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