LA CORTE DEJÓ PRESO A VIDELA Y SE ORIENTA CONTRA LAS LEYES DE PERDÓN
La Corte Suprema consideró ayer que el ex dictador Jorge Rafael Videla nunca fue juzgado por el robo de bebés. Lo hizo con un fallo en el que, además, dos de los jueces muestran ya su oposición a la validez de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
El Tribunal rechazó por seis votos y dos abstenciones el pedido de Videla, quien pretendía que el delito de robo de bebés fuera considerado cosa juzgada y así ganar su libertad. En cambio, la Corte consideró que la apropiación de hijos de desaparecidos es un delito que no fue juzgado en el histórico “juicio a los comandantes”, realizado en 1985 por la Cámara Federal. Esta decisión permite iniciar el juicio oral y público contra Videla y otros militares procesados.
Pero la resolución tiene otro componente sustancial. Dos de los jueces dieron una señal inequívoca de la suerte que pueden correr las leyes del perdón. Maqueda y Petracchi señalaron que, a partir de la firma del Pacto de San José de Costa Rica y de la reforma Constitucional de 1994, son inadmisibles las disposiciones de amnistías, prescripciones, y cualquier medida que pretenda impedir la investigación y sanción de los responsables de genocidio.
En 1986, antes de la reforma constitucional y de la firma del pacto, Petracchi, Carlos Fayt y Augusto Belluscio, se habían pronunciado a favor de la validez de esas leyes, que ahora fueron declaradas nulas por el Congreso. Cuando la Corte trate este caso, tras la incorporación del candidato oficial Eugenio Zaffaroni, Fayt y Belluscio podrían compartir la postura de Petracchi y obtener así una mayoría, junto a Maqueda y Antonio Boggiano, para declarar la inconstitucionalidad de las leyes.
La Corte sostuvo ayer que la causa por el robo de bebés “se debe seguir tramitando ante la justicia federal”, y desestimó así un planteo de Videla quien pretendía ser investigado por la justicia militar. Para los jueces, el ex dictador no ha sido sometido a un doble juzgamiento, ya que en el juicio a las Juntas “no se juzgó” la apropiación de niños como práctica sistemática.
El fallo lleva la firma de Carlos Fayt, Augusto Belluscio, Enrique Petracchi, Antonio Boggiano, Juan Carlos Maqueda y Guillermo López. No firmaron Eduardo Moliné O’Connor y Adolfo Vázquez.
El reclamo de Videla llegó a la Corte en 1999. Sus abogados sostuvieron que los hechos por los que estaba procesado y detenido —con arresto domiciliario— ya habían sido investigados en el juicio a las Juntas. En esa causa, Videla fue condenado a reclusión perpetua por 66 homicidios, pero recuperó su libertad en 1990, indultado por Carlos Menem.
Ocho años después volvió a prisión por robo de bebés. Cuando en 1998 el ex juez Adolfo Bagnasco procesó y dictó la prisión preventiva de siete militares, se pronunció en contra de los argumentos de prescripción y cosa juzgada. En 1999, la sala I de la Cámara Federal, integrada por Horacio Vigliani y la fallecida Luisa Riva Aramayo, confirmó esa decisión.
La Corte, en la resolución firmada ayer, recordó que en el juicio a las Juntas sólo fueron acreditados dos casos de apropiación de niños y no hubo acusación ni evidencias sobre la existencia de un “plan sistemático” implementado por la dictadura, que llegó a disponer de maternidades clandestinas donde decenas de prisioneras dieron a luz.
Además de defender el planteo de la desaparición como un delito permanente, señalaron que la sentencia de la causa 13, de 1985, no abarca “el tramo posterior a la firmeza de la sentencia”. Es decir, a los responsables por la sustracción y privación de identidad de los menores que continúan desaparecidos.
Videla, para la Corte, no fue autor material del robo de niños sino que actuó como “el hombre de atrás… que no dominó en modo directo sino a través del aparato…”. Fue “un autor de escritorio, emisor de las órdenes, planificador…”.
En un día signado por temas vinculados a los derechos humanos, Fayt aseguró a primera hora de la mañana de ayer que el debate acerca de las leyes del perdón “fatalmente tiene que llegar” a la Corte, en respuesta a la decisión del Congreso de disponer la nulidad de las leyes, un hecho que en los tribunales es interpretado como “meramente simbólico”.
Al salir de su casa, Fayt negó que la Corte se haya sentido presionada por la decisión del Congreso. “Sería triste para el país que sufriera presiones. La Corte va a hacer lo que le corresponde”, señaló.
En el plenario de ayer, el Tribunal también confirmó una condena por apología del delito contra Alfredo Astiz, y rechazó un recurso del ex interventor de Fabricaciones Militares, Luis Sarlenga, en la causa por la venta ilegal de armas .
Finalmente, al Corte se comprometió a firmar en el plenario del 8 de setiembre un planteo presentado por el padre de la joven sueca, Dagmar Hagelin, secuestrada por un grupo de tareas de la ESMA. La discusión en ese caso, que aún no está definida, es si se puede seguir con un juicio penal contra los responsables de desapariciones luego de haber cobrado la indemnización dispuesta por el Estado para los familiares de las víctimas. Otro fallo que, como el de Videla, tendrá repercusión sobre muchas otras causas que se encuentran en trámite.
Este contenido no está abierto a comentarios

