La Corte le torció el brazo al kirchnerismo en el Consejo de la Magistratura
La Corte Suprema le ganó ayer una pelea al kirchnerismo en un terreno delicado: logró evitar que el Consejo de la Magistratura designara a un funcionario de La Cámpora como secretario de la Comisión de Administración y Financiera del Consejo, un órgano por donde pasan los fondos de la Justicia.
Eso fue posible porque votaron juntos los dos consejeros radicales, los dos abogados y los tres jueces (incluidos dos que suelen acompañar al oficialismo), en una reunión a la que el kirchnerismo, consciente de su derrota, faltó en bloque.
El puesto que se disputaba no es menor. La Comisión de Administración del Consejo tiene a su cargo el control de toda la administración del Poder Judicial. Por esta comisión pasa toda licitación, obra y compra para la Justicia, salvo lo propio de la Corte. Por eso, el máximo tribunal tenía especial interés en que el elegido no fuera el joven Juan Massolo, que trabaja junto a Axel Kicillof, sino Juan Cubría.
El flamante secretario es el hijo de la jueza de primera instancia más poderosa del país, María Servini de Cubría. A nadie sorprendió entonces que el oficialismo eligiera faltar antes de sentarse a la mesa del plenario para votar en contra del hijo de la única jueza federal con competencia electoral a nivel nacional; la que controla las candidaturas, los comicios y los gastos partidarios. Máxime en un año de elecciones.
"El mensaje fue muy claro: todo lo que sea trabajos en las sombras e invasión de gente ajena del Poder Judicial en el Poder Judicial no va a ser tolerado por la Corte", dijo ayer a LA NACION el juez Ricardo Recondo, uno de los principales exponentes de la oposición en el Consejo. El abogado Daniel Ostropolsky, también crítico del Gobierno, afirmó: "Lo que pasó hoy [por ayer] es institucionalmente muy importante. Los jueces mostraron cómo deben conducirse: dando quórum para que pueda haber plenarios".
Fuentes del oficialismo y de la oposición coincidieron en que la Corte y el Poder Ejecutivo jugaron fuerte para la elección de ayer. El secretario de Justicia, el camporista Julián Álvarez, estuvo anteayer en el Consejo, donde mantuvo reuniones para evitar lo que finalmente sucedió. De ahí partió hacia la quinta de Olivos, informó una fuente del oficialismo. El ganador fue el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, a quien todos le adjudicaban ayer las gestiones exitosas.
El nuevo secretario es un funcionario de 52 años y 15 en la Justicia; ingeniero y abogado.
La designación no estaba en el orden del día. Lo incorporó esta semana el juez Mario Fera, designado este año presidente del Consejo con los votos del kirchnerismo. "Lo que hizo Fera fue una torpeza. Rompió con las reglas que rigen desde siempre en el Consejo", dijo a LA NACION Hernán Ordiales, consejero por el Ejecutivo. "El tema debió tratarse en la Comisión y después en el plenario, pero él lo incorporó motu proprio, sin consultarlo ni con la presidenta de la Comisión." Ella es Ada Iturbez (FPV). Ayer estaba enojadísima.
Hasta la semana pasada, los oficialistas contaban a Fera como un aliado; por eso ayer estaban tan molestos. El problema no era Cubría, relataron fuentes del kirchnerismo. Tal es así que el oficialismo se había ofrecido a aceptarlo, pero incorporando a Massolo como su número dos. "Ni siquiera eso aceptaron", se quejaban ayer.
El principal promotor de la candidatura de Massolo fue el kirchnerista Carlos Moreno. Ese bloque tiene fisuras. Su relación con Ordiales, un peronista para nada identificado con La Cámpora y amigo de Cubría, no atraviesa su mejor momento. No obstante, en los momentos de definiciones, el bloque no muestra diferencias. Ayer al mediodía, todos los consejeros kirchneristas estaban reunidos en una oficina del primer piso. Mientras tanto, en el segundo, transcurría el plenario. Los asesores iban y venían por las escaleras.
Entusiasmados, los opositores además intentaron reabrir las causas contra dos jueces cerradas en el plenario anterior por razones formales. Fera se opuso. El reglamento no lo permitía. No obstante, uno de ellos, el juez platense Carlos Rozanski, volverá a ser investigado por una nueva denuncia que hizo ayer el gremialista Julio Piumato, en persona, en medio del plenario más raro de los últimos tiempos, donde no había ni un solo kirchnerista para defenderlo.
FISCALES CONTRA GILS CARBÓ, POR GANANCIAS
La Asociación de Fiscales y Funcionarios del Ministerio Público Fiscal de la República Argentina (Affun) le advirtió a la procuradora general, Alejandra Gils Carbó, que se opone al pago del Impuesto a las Ganancias en el Poder Judicial. Tras reunirse con Gils Carbó, el titular de la entidad, el fiscal Carlos Donoso Castex, explicó que Gils Carbó dijo que "no adoptaría ninguna decisión en forma unilateral que implique colocar a los magistrados, funcionarios y empleados del Ministerio Público Fiscal en peor condición laboral que nuestros pares del Poder Judicial".
Agregó que Gils Carbó sostuvo que quería que la Procuración y la asociación conversaran con la Corte sobre el tema para evitar "conflictos no deseados". La procuradora, que impulsa la medida, pareció ahora frenarse hasta no lograr consenso con la Corte.
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