LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA AGUARDA LAS CAUSAS IBM-BANCO PROVINCIA Y VANRELL
La Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Santa Fe aguarda la remisión de la causa IBM-Banco Provincia, cuya prescripción fuera apelada por Fiscalía, y oportunamente también la que investiga al ex Vicegobernador de la Provincia, Antonio Andrés Vanrell, para analizarlas por primera vez, ya que nunca antes habían sido sometidas a estudio del Alto Tribunal.
Ambas investigaciones serán estudiadas tanto para dar una solución definitiva a las cuestiones de fondo, como para determinar si los magistrados que en ellas intervinieron han incurrido o no en demora injustificada.
CAUSA VANRELL
La causa por el escándalo que involucró al ex vicegobernador Antonio Vanrell con la compra de juguetes a empresas fantasmas, prescribió a mediados de septiembre a raíz de una casi “silenciosa” reforma legal introducida en enero pasado por el Congreso de la Nación.
De todos modos, y más allá de esta modificación en las leyes, las investigaciones relacionadas con dicha causa sufrieron una llamativa demora desde que se iniciaran en abril de 1990.
El juez Mauricio Frois firmó la resolución en las últimas horas, aunque hasta este mediodía aún no habían sido notificadas las partes. El 3 de mayo de este año, la Sala I de la Cámara de Apelaciones había comunicado a Frois que debía resolver la posible prescripción de esta causa iniciada en 1990, en la que se investigaron posibles compras fraudulentas, falsificaciones de documentos en la Cámara de Senadores de la Provincia, peculado y asociación ilícita.
De hecho, Frois había condenado a Vanrell a cinco años de prisión el 2 de noviembre de 2002, pero dicha condena fue apelada por la defensa del ex vicegobernador.
La investigación “Vanrell” había tenido ya algunas demoras, a tal punto que el fiscal Ricardo Favaretto se vio obligado a solicitar en 2003 un pronto despacho que obligó a Frois a acelerar la decisión que terminó en una condena.
CASO IBM-BANCO PROVINCIAL
La Sala Primera de la Cámara de Apelación en lo Penal de Rosario revocó el 8 de julio pasado la resolución del juez Julio César García de no hacer lugar al planteo de prescripción de la causa IBM-Banco Provincial de Santa Fe por parte de la defensa de uno de los imputados.
Los representantes legales de Carlos Schillagi, de la firma Genesus (ex Computational 3), habían requerido la aplicación de la reciente ley que modificó los plazos de prescripción en las causas penales. Lo hicieron argumentando que pasaron seis años del último acto procesal en el voluminoso expediente.
Sin embargo, en marzo pasado la fiscal Graciela Argüelles rechazó el planteo al considerar que el trámite no estaba prescripto. Luego el juez se pronunció en ese sentido, pero los abogados apelaron. Ahora, con la firma de Ernesto Pangia, Alberto Bernardini y Eduardo Sorrentino, la Cámara resolvió a favor del acusado.
Según el criterio de los camaristas, basado en la última reforma al Código Penal, la inmovilidad de la causa durante seis años fue la que provocó la prescripción. Y tomaron como punto de partida de la paralización del expediente la fecha en la que se produjo la requisitoria de la fiscal.
La causa por los supuestos ilícitos registrados en el marco de la adquisición de equipos informáticos de la corporación estadounidense por parte del banco (por entonces en la órbita del Estado provincial) posó la lupa sobre una licitación de 28.765.000 de pesos-dólares, concretada en 1991.
¿Las sospechas? Que la entidad bancaria contrató por encima de los valores de mercado, no aceptó la oferta más baja y modificó pliegos a favor de IBM. Incluso la pesquisa acumuló pruebas que cimentaron la presunción de una adjudicación arreglada para el ganador.
La denuncia realizada por la comisión gremial interna de la entidad financiera encendió un gran ventilador: luego llegarían presentaciones contra IBM en distintos puntos del país, entre ellas el escándalo con el Banco Nación.
En 1996, las irregularidades quedaron al descubierto, merced a la auditoría de la consultora González Fisher, en la investigación que el juez Carlos Carbone venía instruyendo desde hacía dos años. El informe reflejó la correspondencia entre los cambios de la licitación y las sugerencias de IBM.
El magistrado procesó a dieciocho personas, entre ellas a Marcelo Cattáneo, de la firma Consad (subcontratista de IBM), quien apareció ahorcado el 4 de octubre de 1998 en un descampado próximo a la Ciudad Universitaria de Buenos Aires. Aún no se sabe si se suicidó o lo asesinaron.
También encartó a seis ex directivos del banco. Pero la resolución fue apelada y, en febrero de 1998, la Sala I de la Cámara revocó la mayoría de los procesamientos.
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