LA CORTE SUPREMA DEJÓ FIRME EL PROCESAMIENTO CONTRA MUSA AZAR
La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme hoy el procesamiento dictado contra el ex jefe de Inteligencia de Santiago del Estero, Antonio Musa Azar, acusado del homicidio de Patricia Villalba, una de las víctimas del llamado doble crimen de La Dársena.
El alto tribunal resolvió, por mayoría, desestimar el recurso de queja interpuesto por la defensa de Musa Azar contra la resolución dictada por el Superior Tribunal de Santiago del Estero, que avaló el procesamiento del imputado en primera instancia.
Musa Azar fue procesado como autor intelectual de homicidio calificado por alevosía, precio o promesa remuneratoria en concurso premeditado de dos o más personas y criminis causa, en perjuicio de Villalba, más asociación ilícita, encubrimiento agravado y malversación de caudales públicos.
En el acuerdo de hoy, los jueces Enrique Petracchi, Carlos Fayt, Juan Carlos Maqueda, Elena Highton de Nolasco y Ricardo Lorenzetti consideraron que “el recurso extraordinario, cuya denegación había dado origen a la queja, no cumple con el requisito de fundamentación autónoma”.
En tanto, la semana pasada, el juez santiagueño Mario Medina, el sexto que investiga el doble crimen de La Dársena, resolvió correr vista a la fiscal Celia Mussi para la elevación a juicio oral y público de la compleja causa, indicaron fuentes judiciales.
En su última resolución, el magistrado había resuelto procesar por “encubrimiento agravado” a la prostituta Cristina Juárez y al ex diputado provincial Alfredo “Pololo” Anauate (PJ), en el marco de la causa en la que se investigan los asesinatos de Leyla Nazar y Villalba.
Asimismo, Medina excluyó a Juárez y Anauate de la acusación de “asociación ilícita” por la que habían permanecido varios meses detenidos. A más de tres años del doble crimen de La Dársena, localidad santiagueña vecina a la capital provincial donde fueron encontrados los restos óseos de Nazar y el cadáver de Villalba, siete personas se encuentran detenidas.
Están presos Musa Azar, su hijo de mismo nombre y estudiante de medicina de 24 años, tres policías, un peón de la reserva ecológica de Arraga y el carnicero José Patricio Lludgar.
El sangriento episodio tuvo su comienzo en la madrugada del 16 de enero del 2003, cuando Leyla se encontró con una amiga, tras lo cual se dirigió a una wiskería -aún no se sabe si fue Saravah o el Viejo Bar- donde se presume salió acompañada por los hombres que luego la asesinaron.
De acuerdo a la investigación de la destituida jueza María del Carmen Bravo, Leyla fue asesinada tras participar de una fiesta de “sexo, drogas y alcohol” en la que participaron el carnicero Llugdar, el ex diputado Anauate (PJ) y otras personas aún sin identificar.
Tras su fallecimiento, presuntamente a consecuencia de una sobredosis de drogas y golpes en el rostro, se sospecha que Leyla fue trasladada para tareas de reanimación en el hospital Independencia.
Según la misma hipótesis, tras su fallecimiento el cuerpo de la joven de 23 años fue trasladado a la reserva ecológica de Arraga que pertenece a Musa Azar, descuartizado y arrojado a los animales depredadores.
En el caso de Villalba, se sospecha que fue asesinada porque se enteró de lo que le había pasado a Leyla, a quien no conocía, y la mataron para que no delatara a los autores del hecho.
La joven fue asesinada el 6 de febrero, luego de salir de su trabajo en una verdulería. La chica fue torturada antes de agonizar en los pastizales de La Dársena.
La ex jueza Bravo estimó que las torturas y asesinato de Patricia fue concretado por un grupo de policías dirigido por el comisario Musa Azar, luego de que Lludgar le contara lo ocurrido con Leyla.
La conclusión surgió en base a la indagatoria al policía Francisco Mattar, quien declaró que “Llugdar se la entregó a Pablo Gómez (policía), que se hizo pasar como remisero en un Ford Escort color bordó y luego hicieron el trabajo de matarla junto al oficial Héctor Albarracín”, ex combatiente de Malvinas.
De acuerdo al relato del policía arrepentido, que denunció apremios ilegales, la muerte de Leyla surgió por “una cuestión de drogas o un faltante de plata, entre Musa Azar y el diputado Anauate”.
Una vez encontrados los restos de las jóvenes, familiares de las víctimas tuvieron que luchar contra la inactividad de los investigadores, al punto que el primer juez del caso, Mario Castillo Solá, estuvo varios meses detenido, acusado de “mal desempeño y por asociación ilícita”.
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