LA COSTA ROSARINA CONTINÚA EN PELIGRO
El director de la Unidad de Planificación municipal, Hugo Orsolini, reclamó una vez a la Nación la realización de un urgente estudio de impacto ambiental para evaluar la incidencia del dragado para la ribera del Paraná
Si bien la profundización del dragado del río Paraná es una estrategia muy defendida por los exponentes del modelo agroexportador, desde hace tiempo alarma a las organizaciones ecologistas porque sospechan que pone en riesgo el medio ambiente y deteriora el suelo de ambas márgenes. Algunos funcionarios municipales también se suman a esa preocupación, como el director de la Unidad de Planificación y Gestión local, Hugo Orsolini, quien hace unos días reclamó una vez más ante la Subsecretaría de Vías Navegables de la Nación para que “realice un estudio de impacto ambiental que permita conocer las razones del continuo desmoronamiento” que viene sufriendo la costa rosarina en un tramo de 15 kilómetros. “Tenemos que saber cuáles son las razones del deterioro porque suponemos que está relacionado con los avances en la canalización”, exigió. El colapso de la explanada del Parque España ocurrido el 13 de marzo de 2005 todavía transita como un espectro por la zona costera –aunque se lo atribuya principalmente a fallas estructurales de los muelles– pero no es el único, porque hacia el norte de esa zona se registran numerosos hundimientos.
Para el funcionario –quien también fue director de Hidráulica de la Municipalidad y actualmente es docente de la cátedra de Recursos Hídricos II de la Facultad de Ingeniería de la UNR– es imprescindible conocer las verdaderas razones del deterioro de la costa. Dentro de las principales razones de hundimientos y desmoronamientos, consigna el aumento del tránsito marítimo, la profundización del canal, la construcción del puente Rosario-Victoria, y tampoco descarta la propia dinámica natural del río que tiende a modificarse. “Sean algunas de esas razones o una combinación de variables, se debe investigar porque generan una situación de riesgo hacia el futuro”, dijo Orsolini.
El especialista en temas hídricos asegura que, hace más de un año, solicitó a integrantes de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (Fich) de la UNL que venía desarrollando un estudio sobre el estado de las costas entrerrianas que incluyera la margen derecha del río, específicamente los 15 kilómetros que corresponden a Rosario. “Pero no sólo no nos incluyeron sino que tampoco conocemos cuál fue el resultado final de ese estudio”, reclamó.
Posteriormente hizo el mismo pedido ante la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Planificación Federal –que estuvo acéfala durante algunos meses– y hace unos días reiteró la solicitud ante el santafesino Ricardo Luján, quien está al frente de la repartición desde mediados de julio. “Inclusive, el estudio de impacto se podría hacer con la colaboración de la misma Municipalidad y la provincia”, sugirió Orsolini, admitiendo que esa propuesta es compartida por otras autoridades locales.
El tema es que desde la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables y el gobierno en general se fijó como un objetivo prioritario continuar con la profundización del dragado de la hidrovía Paraná-Paraguay que a fines de agosto se concluyó en 34 pies desde el Océano hasta Puerto San Martín, y 25 pies a la altura de Santa Fe. Distintos referentes que defienden el actual modelo agroexportador aún reclaman mayores niveles de profundización hasta un canal de 36 pies o más frente a las costas rosarinas.
Con respecto a los reclamos sobre la necesidad de realizar estudios sobre la costa rosarina, se vienen multiplicando desde que en marzo de 2005, cuando se produjo el desmoronamiento de la barranca. Más allá de que los técnicos prefieren “separar” ese fenómeno del resto del deterioro de la costa por considerar que en ese caso “hubo una fuerte incidencia de la vejez de los muelles”, el hecho puso en discusión la fragilidad de la margen derecha del río, en un momento en que Rosario erige a la costa como un espacio emblemático a desarrollar hacia el futuro
Desde el Taller Ecologista, por ejemplo, sospechan que la continuación del dragado del río es la principal causante del deterioro general del suelo costero tanto del lado de Entre Ríos como de Rosario, y según explicó su coordinadora, Elba Stancich, han enviado varias cartas documento a funcionarios nacionales para que “de una vez por todas hagan un estudio antes de continuar profundizando el dragado”. El último pedido fue el 23 de marzo ante el ministro de Planificación de la Nación Julio de Vido.
En esa línea, junto a otras organizaciones han requerido al gobierno el cumplimiento de la resolución 4341 que emitió Defensoría del Pueblo de la Nación en 1998 y que recomienda a la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación la elaboración de “un estudio de impacto ambiental integral de toda la cuenca, previo a la aprobación de los planes parciales de gestión ambiental” y la concreción de un órgano de control de los dragados que “se efectúen en la cuenca del Río de la Plata” y en forma independiente de ese organismo.
Además de dos pedidos de informe realizados por el Concejo Municipal durante 2005 –inclusive a través del decreto 25.962 se solicitó un programa de mediciones y relevamientos batimétricos, topobatimétricos e hidráulicos– hace dos semanas los legisladores provinciales del ARI presentaron otro proyecto de resolución. En esa oportunidad, los diputados plantearon investigar y regularizar las actividades de la empresa dedicada al dragado que produciría desmoronamientos sobre la costa del Río Paraná, a la altura de las ciudades de Rosario y San Lorenzo. A través de una resolución, solicitaron al Poder Ejecutivo Nacional –y por su intermedio a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia– que “arbitre los medios administrativos e institucionales necesarios con la finalidad de determinar si “los sucesivos desmoronamientos que se vienen produciendo” sobre la costa “tienen relación con el dragado del Río Paraná que lleva adelante la Empresa Hidrovía S.A”. También demanda que se concrete la aplicación y cumplimiento del decreto nacional 863/93 que “dispone la conformación de un órgano de control independiente con el objetivo sustancial de fiscalizar la concesión del dragado” del mismo río.
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