LA CRISIS DEL MINISTERIO DE ASUNTOS HÍDRICOS PARALIZA OBRAS FUNDAMENTALES
Un grupo de empresas constructoras nucleadas en la delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) manifestaron su preocupación por la paralización de las numerosas obras hidráulicas que estaban ejecutando en el territorio santafesino, señalando que “la imposibilidad cierta de mantener la continuidad de los trabajos obedece a falencias del Ministerio de Asuntos Hídricos”.
Los empresarios se refirieron, sin mencionarlo, al conflicto que mantienen los empleados de esa área del gobierno provincial que reclama una recomposición salarial, un escalafón único y una estructura orgánica y funcional, porque esa cartera “continúa con un organigrama interno con 30 años de antigüedad”.
Las constructoras señalaron que “más allá de los perjuicios que la situación genera con la eventual pérdida de puestos de trabajo, advertimos sobre las gravísimas consecuencias que pueden darse en caso de no seguir con las obras que darían solución a distintos sectores santafesinos históricamente afectados por inundaciones”.
Al referirse a los trabajos más importantes que se encuentran con problemas señalaron que son los que afectan principalmente a las localidades de Melincué con la regulación de la laguna, lugar donde no se han iniciado aún los puentes del ferrocarril ni de la ruta 93 sobre el canal San Urbano. “Esos puentes -señalan-, tal como están hoy, son un tapón para el normal escurrimiento del canal y ponen en riesgo de inundación a toda la zona. En el de la ruta, por ser muy angosto, se han producido múltiples accidentes de tránsito con víctimas fatales”.
Sobre otras obras no menos importantes que no pueden concluirse en término, señalaron a “las protecciones contra inundaciones en Rufino, así como los canales y alcantarillas proyectadas para que desagüen los excesos pluviales del área de Venado Tuerto”.
Consecuencias peligrosas
Ante este cuadro de situación, los empleados de Asuntos Hídricos de la provincia mencionaron a modo de ejemplo que de un volumen de obras contratadas del orden de 200 millones de pesos no se están controlando ni certificando todas las obras hidráulicas con terceros, que deberían paralizarse por falta de inspección.
Además, señalaron que desde hace un largo tiempo realizan infructuosas gestiones relacionadas a diversos problemas laborales, como salarios prácticamente congelados desde hace más de una década, personal insuficiente para atender a toda la red hídrica provincial y un escalafón que contemple la jerarquización ministerial, entre otros.
Asimismo, destacaron que “con la creación del Ministerio de Asuntos Hídricos en los primeros días del presente año se generaron nuevas expectativas en torno a esa problemática para llevar adelante una política hídrica adecuada a las realidades de la provincia”.
Pero “transcurridos varios meses de gestión y ante la injustificada demora en definir una estructura orgánica funcional, un escalafón integrador de las dos ex reparticiones y una política salarial acorde a las misiones y funciones del ministerio, el personal adoptó medidas de fuerza en mayo pasado, que se tradujeron primero en estado de alerta y asamblea permanente, luego paros progresivos de un día por semana, y ahora ante la inercia gubernamental y paro por tiempo indeterminado”.
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