LA CRISIS ENERGÉTICA, PRINCIPAL FACTOR EN EL FRENO DE LA INDUSTRIA
El impacto de la crisis energética comenzó a hacerse notar en la marcha de la economía. Según informó ayer el INDEC fue el factor principal que influyó para que la actividad industrial cayera en abril el 3,9% respecto de marzo pasado. Esto es algo que no ocurría desde mayo de 2003. Y aunque comparado con abril del año pasado creció 9,4%, es la primera vez en 16 meses que el índice registra una suba de sólo un dígito.
La magnitud de la caída sorprendió al Gobierno. En Economía se daba por descontada una baja, pero sólo de 1 punto. También los técnicos que trabajan con el ministro de Infraestructura, Julio de Vido, tenían datos de que la recuperación industrial empezaría a ser más lenta.
Esta realidad había sido admitida además por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, en una entrevista que publicó Clarín el domingo. “La crisis va a tener algún efecto: no cabe ninguna duda”, dijo Lavagna desde París. Y agregó que ese efecto se sentirá “en términos de nivel de producción, en precios en algunos sectores, en retrasos en entrega de insumos en la industria de la construcción”.
Los funcionarios ayer evitaron dar explicaciones sobre el comportamiento de la industria. Sólo el escueto comunicado del INDEC reconoció que la baja estuvo relacionada con “la previsión de problemas de abastecimiento de energía en los próximos meses”. Ante esa incertidumbre, aclaró el organismo, “empresas de distintos sectores decidieron no realizar paradas técnicas durante el primer trimestre del año como lo habían hecho el año pasado, postergándolas para abril y mayo”.
Así, todos los sectores, menos el textil —que creció el 1,1%— cayeron respecto del mes anterior (ver infografía en página 4).
La situación se reflejó también en las respuestas de los empresarios a la encuesta de expectativas que hace mensualmente el INDEC. El optimismo fue menor al que habían exhibido durante marzo. Para mayo, el 30,8% prevé un aumento en la demanda interna, contra el 63,4% que no anticipa cambios, y sólo un 5,8% estima que disminuirá.
Otro indicador de que la industria se está desacelerando fue la menor utilización de la capacidad instalada. En abril el índice marcó 68,7%, promedio. En marzo estaba en 70,1%. El informe mostró que las industrias metálicas básicas están produciendo al 90,8% de su capacidad instalada; las refinadoras de petróleo al 85,1%, y las productoras de papel y cartón al 85%.
Un trabajo del Programa de Estudios Económicos de la Universidad Católica, dirigido por el economista Javier González Fraga, consigna que hasta ahora “no se advierten indicios de que esta desaceleración esté explicada por una retracción de la demanda local o externa”. Según este análisis, las causas más relevantes de la caída de la industria son “los problemas de abastecimiento de energía y la incertidumbre respecto a la evolución de los costos de producción”.
Para los industriales, la desaceleración responde a varias causas. “La caída está vinculada a la crisis energética, pero no es el único factor; porque hay otras cuestiones como la economía mundial y la situación de Brasil”, dijo Rodolfo Banchio, titular de la Unión Industrial de Córdoba. Aunque admitió que por este problema “se frenó el crecimiento del empleo, porque así no se puede planificar”.
El presidente de la Unión Industrial de Buenos Aires, Osvaldo Rial, coincidió en que “todo el retroceso no está motivado por la crisis energética”. Pero indicó que “si se llegara a cortes de energía prolongados habría problemas importantes, pero por ahora son pocos los cortes”.
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