LA CRISIS SE AGRAVA CON ACTITUDES DEL ESTADO
La tragedia que sufrimos todos los santafesinos y gran parte de la provincia todavía no nos ha abandonado, solamente se ha retirado el agua. Empezamos a transitar el largo camino de la recuperación. Este proceso será duro para quienes han perdido todo, trabajadores, comerciantes, empresarios, vecinos que se encuentran en la angustia de no saber como recomenzar. Existen aquellos cuyo único sustento personal y familiar era su comercio ó empresa que atendían ellos mismos, y están aquellos que tienen personal a cargo y no saben como cubrir sus propias necesidades ni las de sus dependientes.
En este momento el Estado debe dar señales de una respuesta, no puede demorarse más. La expectativa y la desesperación es muy grande. La asistencia cubre una mínima parte de la necesidad existente y no es la solución ideal. LOS COMERCIANTES QUEREMOS TRABAJAR, LOS INDUSTRIALES QUIEREN PRODUCIR, LOS TRABAJADORES QUIEREN VOLVER A SUS PUESTOS DE TRABAJO. Para ello la única alternativa es la inmediata entrega de subsidios, créditos blandos, al menos para proveer un capital mínimo para el reinicio de la actividad, que retorne la actividad económica y productiva. Todos los sectores involucrados están haciendo su aporte, los bancos, los proveedores mayoristas, las fábricas, salvo el ESTADO.
Este mismo ESTADO que no aparece con sus soluciones para quienes están directamente damnificados es el mismo que no contempla ni considera para sus compras al empresariado local, tanto la industria como al comercio, que está en condiciones de producir y de vender y que sufre indirectamente las consecuencias realizando importantes esfuerzos para mantener las fuentes laborales y cumplir con sus obligaciones impositivas, bancarias, etc.
Entendemos que la situación obliga a resoluciones dinámicas que obvian algunas cuestiones burocráticas pero de ningún modo podemos aceptar que las compras y contrataciones del Estado se canalicen con empresas, comercios, empresas y proveedores de otros lugares del país, habiendo en la zona quienes pueden proveer exactamente lo mismo, que además traen mano de obra foránea perjudicando seriamente a los trabajadores locales, e ignorando la realidad de la ciudad.
El “Compre local” no debe ser solamente un slogan ni una buena intención, pues en sus fundamentos existe un fuerte contenido basado en una distribución local de los fondos redundando en una mayor circulación de dinero, apuntalar empresas locales, asegurar y generar puestos de trabajo.
No toleraremos este tipo de acciones, que benefician a oportunistas y destruyen, no sólo la economía, sino también la esperanza. Estaremos vigilantes y expectantes de estas operaciones que en muchos casos son millonarias. La magnitud de las contrataciones y adquisiciones podrían superar la capacidad productiva local, pero un correcto fraccionamiento ó distribución en partidas serían soluciones alternativas.
Esta es una de las razones por las cuales insistimos en participar de la reconstrucción de la ciudad en todo organismo que se creara, pero evidentemente no había voluntad de tal participación. Los actores económicos de la región representados por la Unión Industrial, el Centro Comercial y la CGT continúan reclamando y exigiendo esta participación, tanta veces prometidas por funcionarios y legisladores, pero nunca concretada.
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