LA CUMBRE QUEDÓ FRACTURADA POR EL ALCA
Luego de una durísima negociación que llevó casi todo el día de ayer, el desacuerdo entre los países que integran el Mercosur, y los Estados Unidos junto a las naciones que respaldan el ALCA, generó una fractura en el final la IV Cumbre de Presidentes de América que se llevó a cabo en Mar del Plata.
El documento final de la Cumbre estuvo a punto de caer hasta poco antes de que los presidentes de los 34 países de América acordaran una fórmula que incluyó las posiciones de apoyo y de rechazo al espacio de “libre comercio” continental.
Fue ayer, antes del anochecer, cuando los comerciantes marplatenses reconstruían los destrozos tras los incidentes del día anterior, y cuando la mayoría de los presidentes ya se había marchado del balneario. Evitaron así un estrepitoso fracaso de la Cumbre.
El presidente Ricardo Lagos fue quien anticipó a la prensa la Declaración Final, cuando se especulaba que no la habría. En las últimas horas, los chilenos, los colombianos y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, se convirtieron en los mediadores que “salvaron el asado”.
Luego, tras varias conferencias de prensa anunciadas y después abortadas, el anuncio ante los micrófonos lo hicieron el canciller argentino, Rafael Bielsa, y el vicecanciller, Jorge Taiana, que como coordinador por la Argentina llevó adelante las negociaciones en línea directa con el presidente Néstor Kirchner.
El resultado podría calificarse como un empate técnico, con un Mercosur que resurgió de pronto abroquelado y fortalecido. El bloque regional dejó en evidencia la débil chance que tuvo el presidente George W. Bush para imponer aquí su agenda, coyuntura que Washington sin dudas no dejará pasar por alto.
Habrá que ver en el futuro inmediato qué perjuicios podría acarrearle a la Argentina su postura en rechazo del ALCA. El viernes, por ejemplo, en su encuentro bilateral con Bush, Kirchner había pedido “respaldo” de EE.UU. en la dura negociación que mantiene con el FMI.
De hecho, el duro discurso de Kirchner del último viernes y la presencia de dirigentes kirchneristas en la llamada “contracumbre”, que presidió Hugo Chávez, causaron “decepción” en la delegación de EE.UU.
El documento final deja constancia de las dos posiciones enfrentadas. La que exige relanzar el ALCA y un cronograma para ello, fogoneada por EE.UU. y respaldada por 28 países aliados.
La otra postura es la del Mercosur, a la que se sumó Venezuela, con una postura más radicalizada que Hugo Chávez ayer atenuó durante las negociaciones.
La postura del Mercosur busca postergar cualquier compromiso y fecha por considerar que aún no están dadas las condiciones para que haya un acuerdo de libre comercio hemisférico “equilibrado y equitativo”, con acceso a los mercados, sin subsidios y otras asimetrías.
Los argentinos y sus socios buscaron en todo momento que la agenda no se les moviera del lema de la Cumbre: “Crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática”. Buscaron demostrar que el crecimiento no es suficiente para crear lo que se llama “trabajo decente”. Lo lograron, pero a medias con propuestas consensuadas en las que se reconoce el rol activo del Estado para ello.
Pero, desde el vamos, Estados Unidos insistió en la necesidad de incorporar a la Declaración el relanzamiento del ALCA, paralizado desde una reunión en Miami, en el 2003, donde los países del Mercosur empezaron a plantear en sus reclamos.
Desde que llegaron el viernes, el mexicano Vicente Fox, descarnadamente, y el premier canadiense Paul Martin, más sutilmente, fueron los encargados de meter presión a favor del ALCA.
Con muchos nervios y caras que ayer reflejaban el cansancio, el vicecanciller Taiana delegó en su jefe de Gabinete, Agustín Colombo Sierra, la articulación de la logística y la seguridad de la Cumbre con otros ministerios, mientras ajustaba con Kirchner las cuestiones políticas.
En lo formal, la Declaración Final de la Cumbre aborda las crisis en Haití, Nicaragua, Bolivia y también las negociaciones de las Rondas de Doha, de la Organización Mundial de Comercio.
Las dos posturas enfrentadas sobre el ALCA fueron incluidas en el párrafo 19 de la declaración. Todos los países coincidieron en “explorar ambas posiciones”, después de los resultados de la próxima reunión de la OMC, en Hong Kong, en diciembre.
Tras ese encuentro, Colombia se ofreció a organizar una reunión de responsables de las negociaciones por el ALCA. Los países del Mercosur se verán obligados allí a definir su posición sobre el tema que fracturó la Cumbre de Mar del Plata.
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