LA DEFENSA DE LAS ACUSADAS EN EL CASO DE LA MAESTRA DESAPARECIDA PEDIRÁ OTRA PRUEBA DE ADN
La defensa de las dos ex monjas detenidas por la desaparición de la docente desaparecida en Tucumán, pedirá hoy que se haga una contraprueba de ADN luego de que el primer análisis demostrara que las manchas de sangre encontradas en la casa y en el auto de las imputadas pertenecen a Beatriz Argañaraz.
Gustavo Morales, abogado de Susana Acosta y de Nélida Fernández, procesadas con prisión preventiva, indicó que hoy requerirá ante el juez de Instrucción Alfonso Zottoli una nueva prueba. Por su parte, la fiscal de Instrucción Adriana Giannoni recibirá del Colegio de Bioquímicos y Farmacéuticos de Capital Federal el informe completo sobre el análisis de las muestras extraídas a Angela Farías y Liliana Argañaraz, madre y hermana de la maestra que fue vista por última vez hace más de un mes subiendo a un auto blanco.
A 40 días de su desaparición, la Justicia encontró la semana pasada la primera pista firme sobre el destino que pudo haber tenido Betty: las pruebas de ADN demostraron que es suya la sangre hallada en un auto y una valija que usaban las dos ex monjas imputadas. El resultado arrojado por el laboratorio amenaza con convertirse en una de las pruebas más fuertes contra Nélida Fernández y Susana Acosta, ambas acusadas por “privación ilegítima de la libertad”.
Pero esto podría acercarlas al homicidio. Betty está desaparecida desde el lunes 31 de julio, día en que iba a asumir como directora del Colegio Padre Roque Correa. Según la investigación, la noche anterior Susana Acosta -secretaria de la misma institución- la había llamado para pedirle que antes de ir a trabajar pasara por su casa, donde vivía con Nélida Fernández.
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