LA DEFENSA, ESE PROBLEMA
Miguel Angel Brindisi estaba derrumbado por las quince horas que invirtió para llegar desde Tokio hasta este rincón de Inglaterra, pero seguía obsesionado por las incorporaciones que tienen un objetivo: rearmar una defensa que sufrió una sangría importante después de la eliminación en la Libertadores, el punto débil de su equipo que recibió goles en los cuatro amistosos disputados en EE.UU. y Japón.
Ayer, en la escala que el vuelo de Lufthansa hizo en Londres, recibió una buena noticia: Cristian Traverso solucionó su conflicto con el Querétaro y mañana se sumará al plantel junto a Roberto Abbondanzieri. Y aunque también le habían asegurado que Hugo Ibarra estaba muy cerca, pecaron de optimistas: su pase se cayó y es muy probable que el lateral se vaya al Español de Barcelona. Y más allá de las alternativas para el puesto, Triguinho y Morel Rodríguez, la prioridad ahora es Leonardo Talamonti, por quien el club ofreció 1.500.000 dólares. Resta una respuesta de Rosario Central.
Con la llegada de Traverso, más la recuperación de Aníbal Matellán —en Buenos Aires trabajando a pleno— y el arribo de Talamonti, Brindisi tendría la ocasión de reconstruir una retaguardia debilitada desde el éxodo de Nicolás Burdisso y Clemente Rodríguez. Porque de mitad de cancha hacia adelante, el técnico tiene muchas variantes.
Eso sí, la incorporación de jugadores debe ser urgente, ya que están lesionados Alfredo Cascini, Matías Silvestre, Pablo Alvarez y Guillermo Barros Schelotto (los últimos dos se encuentran en Buenos Aires recuperándose), Carlos Tevez tiene licencia y Wilfredo Caballero viajará con la Selección a los Juegos Olímpicos.
Por ahora sólo Andrés Guglielminpietro se mostró en los amistosos. Y ahora será el turno de Traverso, quien había ido con el equipo a Estados Unidos pero no siguió camino a Japón para solucionar el litigio con el club mexicano que no lo consideraba libre. Tuvo que resignar dinero: la mitad de la deuda (unos 500 mil dólares) que Querétaro mantenía con él. Regresará para aportar su experiencia en un grupo que combina madurez y juventud.
El caso de Ibarra casi no tiene solución. “Está muerto”, graficó un dirigente. En el mismo tono se expresó su representante, Juan Simón. Español aparece en el horizonte del formoseño como la posibilidad más firme.
Y entre tantos rumores, ahora parece que los dirigentes están buscando otro arquero. Caballero tuvo bajas actuaciones y apuntarían a Ezequiel Medrán, de Rafaela, y Mauricio Caranta, de Instituto de Córdoba. Jorge Vivaldo se debe estar lamentando lejos de esta ciudad en la que Boca cerrará su vuelta al mundo…
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