LA DIRECTORA DE UNA ESCUELA VENDÍA LECHE EN MAL ESTADO
Según se sospecha, la directora no sólo sabía en qué estado estaba la leche sino que además había vendido parte de esa mercadería en comercios de la zona.
Se trata del colegio Valentín Gil, informa el periódico provincial Los Andes, donde cinco chicos mostraron síntomas de intoxicación.
Los padres de los alumnos sostienen que la directora de la escuela le vende tarros de leche a un comercio y, ante un faltante, mandó a buscar algunos litros aunque estaban ya vencidos. Eso no le impidió que se les preparara con esa leche la merienda a los niños.
Ocurre en la localidad de Bowen, una comunidad rural cerca de General Alvear. La escuela Valentín Gil es conocida como “la escuelita de los pobres”, porque antes funcionaba en una casa.
Los alumnos son particularmente carenciados, y además comen en los pupitres, a falta de un comedor apropiado. Si llueve, no pueden jugar hasta que el patio de tierra no se seque.
La escuela recibe niños de una comunidad con muchas necesidades. La copa de leche y los alimentos que reciben son más que importantes para ellos, y así lo debe haber considerado la empresa Nestlé cuando decidió apadrinar al colegio enviando los tarros de leche que fueran necesarios. Fue justamente una partida de esa marca la que provocó el problema.
Uno de los padres de los chicos habló en una radio local: “El celador sabía que era leche vencida y la tuvo que preparar porque la directora se lo pidió”, y añadieron que la docente les dijo que “lo había hecho porque no le quedaba otra”.
La Dirección General de Escuelas provincial investiga el caso y su titular, Emma Cunietti, anunció que viajaría al lugar. Parece que la directora del colegio vendió a los comercios la leche sobrante en 2004. “Nosotros no podemos creer que hayan dado a nuestros hijos leche mala”, lamentaron los padres.
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