LA DIRIGENCIA DEL CAMPO DEFINE ACCIONES
El ruralismo confederado definirá mañana si impulsa o desactiva un plan de lucha en reclamo por medidas del gobierno nacional que atentan contra la producción, una controversia que puede llegar a enfrentar a distintas entidades, según se desprende de las posiciones públicas asumidas recientemente.
El consejo directivo de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) deliberará mañana en Capital Federal. Allí, los ruralistas deberán definir tanto una posición común como las críticas internas “entre sectores muy bien diferenciados por la postura que el campo debe asumir frente el gobierno”, admitieron hoy varios dirigentes del interior.
En distintos ámbitos, se especula que “hasta hoy” prevalece el criterio de apoyar una medida de protesta. Esa postura es admitida por la conducción de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez) y por la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), mientras que otras, como la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) -la de mayor peso gremial-, propondrán dejar en suspenso la medida mientras haya diálogo con las autoridades de Economía de la nación.
Sin embargo, en las últimas horas se conoció una iniciativa “intermedia”. Según los dirigentes que la impulsan, se propondría en la reunión apoyar una medida de fuerza pero no fijar por el momento la fecha de su realización. Sería una forma de presionar al gobierno para obtener más concesiones en cuanto a la liberación parcial de las exportaciones de carne, permitidas sólo hasta el 40% de lo embarcado en el período junio-noviembre de 2005, según apuntó hoy el diario La Nación.
Entre Carbap y Cartez, entre otras, hay posiciones encontradas a partir de visiones bastante distintas sobre el vínculo que el sector debe tener con el gobierno.
Ricardo Osella, presidente de Cartez, consideró que “la reapertura del 40 por ciento no es suficiente para levantar la medida de fuerza”. Y no dudó en apuntar sus críticas contra Carbap al señalar que “hizo perder un momento histórico donde CRA podría haber dejado en claro quién representa a los productores”.
Para Néstor Roulet, vicepresidente de CRA, “puede haber una división entre gente que quiere tomar medidas y otra que quiere esperar. No sé qué quieren esperar algunos. Si fuera por mí, hago una medida de fuerza, porque si no, estaríamos desoyendo a los productores y hasta ahora el gobierno sólo nos tiró un hueso”, subrayó.
Desde Santa Fe
Por su parte, Manuel Cabanellas, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), anticipó que irá a la reunión de CRA “para ver hasta dónde se avanzó con el gobierno, pero aclaró que su entidad no descarta la medida de fuerza. No levantamos el paro, pero lógicamente tiene que haber un compás de espera para ver cómo se implementan las soluciones”, destacó.
Como anticipó este diario, Carsfe reclamará en la asamblea de CRA la adopción de una medida de fuerza del sector agropecuario. La propuesta fue resuelta luego de considerar que las recientes medidas del gobierno nacional, con la liberación parcial de las exportaciones cárnicas, mantienen “inequidad e ineptitud” ya que “benefician sólo a algunas regiones y categorías de hacienda, pero no resuelven la cuestión de fondo”.
Al enumerar los problemas del agro, Carsfe destacó que “la magnitud del incumplimiento se asocia a la distorsiva política fiscal en materia de la producción láctea, donde también se han implantado retenciones reguladoras de la competencia, que han producido una baja en los precios de la leche al productor, sin que esto haya detenido los precios de los productos lácteos en las góndolas, con un claro arbitraje de monumentales beneficios para algunos actores de la industrialización”.
“Carsfe no ha modificado su actitud de continuar avanzando hacia medidas de fuerza, de no mediar cambios o soluciones, como una forma de manifestar su profundo descontento ante la discriminación que nos dispensa el gobierno nacional”, señaló la entidad que preside Cabanellas.
Si bien
el gobierno nacional decidió desacelerar por ahora en la definición del Plan Ganadero, se admitió que el mismo se aplicará durante 4 años y prevé un desembolso de 868 millones de pesos por parte del Estado para asistir al sector. De ahí, saldrán los subsidios para los créditos blandos, a una tasa del 6,75%. Los cálculos oficiales estiman que este plan permitirá que cada año se sumen 1,4 millones de cabezas de ganado, lo que ayudará a descomprimir la demanda del mercado interno y a mantener controlados a mediano plazo los precios de la carne. La semana próxima, las entidades finalizarán la entrega de sus comentarios. Después de 15 días, se expondrá la evaluación oficial y luego se presentará el plan definitivo.
El nombramiento
de la santafesina Ana Berraute al frente de la Comisión de Ganadería y Agricultura de la Cámara de Diputados de la Nación fue un “sopapo” para los productores, sostuvo el titular de la Confederación Rural chaqueña, Juan Capozzolo. “Recibimos un sopapo con el nombramiento de una maestra al frente de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados; ella dice que va aprender todo y yo, con los años que hace que trabajo en el campo no aprendí todo lo que hay que aprender”, afirmó.
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