LA DISCUSIÓN PARA SALIR DEL DEFAULT SERÁ POCO AMIGABLE, DIJO LAVAGNA
Esta será una reestructuración diferente” a todas las experiencias conocidas, auguró ayer el ministro Roberto Lavagna, planteando un escenario de dureza frente a los acreedores. Dijo que las condiciones serán “menos amigables” que las ofrecidas por otros países: tasa más bajas, plazos más largos, y menor umbral de aceptación que en las crisis de Turquía, Filipinas o Rusia. También aseguró que la propuesta de nueva ley de coparticipación ya cuenta con la aprobación de Néstor Kirchner y que renegociará la deuda de las provincias de $ 50.000 millones.
Lavagna fue orador en el cierre de la Asamblea del BID, en Lima. El día fue el más caluroso de todo el evento, y el más caliente en presentaciones del ministro. Arrancó a la 17,10 con la lectura de su discurso formal ante los demás directores del banco. A las 17,30 hizo otra presentación, ante unos 200 financistas. A las 19,30 recibió a la prensa en su hotel, en el coqueto barrio de San Isidro. Seguía teniendo impecable su traje oscuro de corte inglés.
El discurso ante la Asamblea, tal como adelantó Clarín, comenzó con un paneo sobre la reactivación del país. Al hablar del crecimiento de 2004 fue moderado: auguró 5,5%.
El segundo capítulo fue el más consistente: habló de la deuda y el acuerdo con el FMI, empalmando con la presentación que el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, había hecho el sábado ante inversores del banco Merrill Lynch, cuando dijo que si la reestructuración de la deuda hubiera sido en 2000, la quita hubiera sido del 54%.
“Este no es el gobierno del default —señaló ayer Lavagna— pero no elude la herencia recibida ni la responsabilidad que le toca. Quiere salir del default, pero reconoce que la fría racionalidad indica que no pueden aplicarse las recetas del pasado”.
En ese contexto, aseguró que “esta será sin embargo una reestructuración diferente. No sólo por su tamaño y sus complejidades técnicas, sino porque será la primera que debe hacerse con un cambio de reglas del funcionamiento del sistema financiero internacional”. Aludió al moral hazard (riesgo moral) y que ya no hay paquetes de ayuda para países en crisis. “Esto hará a las reestructuraciones menos amigables para con los mercados”.
Luego precisó que deberán readecuarse —dijo— “los umbrales mínimos de aceptación de la propuesta (tema clave en la negociación con el FMI), los plazos de la nueva deuda, el tratamiento de los intereses pasados, la representación de los acreedores y la deuda nominal resultante”.
En la conferencia con financistas agregó definiciones:
“El proyecto de ley de coparticipación lo aprobó el presidente Kirchner el miércoles y ya fue girado a los gobernadores”.
“En 2005 hay vencimientos de la deuda de $50.000 millones que las provincias tienen con la Nación. La vamos a renegociar”.
“Con el Club de París (que reune a naciones europeas) vamos a discutir si se aplica o no una quita a la deuda de US$ 5.000 millones que tenemos con ellos”.
Este contenido no está abierto a comentarios

