LA ECHAN DEL HOTEL POR DAR DE COMER A CHICOS POBRES
Una mujer que invitó a comer a dos chicos indigentes de 9 y 13 años en el restaurante del hotel Riviera, de Venado Tuerto, discutió con empleados de la firma que intentaban impedir la presencia de los menores en el lugar. A la mañana siguiente la mujer se vio sorprendida al hallar lista su cuenta en la conserjería del hotel: fue obligada a desalojar la habitación en la que se hospedaba, y la misma suerte corrieron quienes la acompañaban.
Silvina Ardenghi, de 34 años, estaba cenando el jueves pasado junto a dos compañeros de trabajo, cuando advirtió la presencia de un niño, quien ingresó al hotel para pedir algunas monedas mientras un amigo lo aguardaba en la vereda. Cuando los invitó a sentarse junto a ella para que compartieran la comida, encontró la oposición de un conserje, lo que provocó un entredicho. “El encargado echó a los chicos de muy mala manera. Le expliqué que estaban invitados por mí y como me dijo que no podían quedarse, se generó la discusión”, relató ayer Ardenghi a Clarín.
Los comensales, entre quienes se encontraban cuatro mujeres de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que trabajan actualmente para el Gobierno en un estudio sobre la alimentación de los argentinos, nada más oportuno, salieron en defensa de Ardenghi y de los pequeños, y lograron finalmente que los chicos permanezcan en el lugar. “Casualmente estaban al lado mío estas señoras de la ONU. Ellas les decían a los empleados que los chicos no eran perros ni animales. Por todo esto, a la mañana siguiente, me prepararon la liquidación y me dijeron que tenía que abandonar la habitación”.
La mujer reclama ahora respuestas de parte de los responsa bles del hotel por una actitud que, afirma, “calificar de discriminatoria es quedarse corto”. Y se lamenta porque “si no se hace nada, estos chicos a los que hoy se los rechaza en el futuro van a ser delincuentes”.
Ardenghi, que trabaja en Rosario como gerenta en una firma de cosméticos, dice que siempre soñó con “crear una fundación para ayudar a los chicos de la calle”. Y aunque descarta realizar alguna presentación ante la Justicia —algo que sí podrían realizar en cambio las representantes de la ONU—, ya tiene en mente una gestión. “Como la repercusión del caso es extraordinaria, me voy a atrever a hablar con el intendente Miguel Lifschitz para sacarle algún rédito a la situación —confesó a este diario—. Vamos a ver si a partir de esto, podemos ayudar a algunos chicos de la calle.”
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