LA EPE PERDIÓ MÁS DE 16 MILLONES POR LA INUNDACIÓN
Las inundaciones le dejaron a la Empresa Provincial de la Energía pérdidas por cuatro millones de dólares en infraestructura y por casi cinco millones de pesos por falta de facturación. Si bien el gobierno provincial se comprometió a destinar los fondos necesarios para la reconstrucción de la estación transformadora de la zona oeste de la capital provincial, que quedó totalmente destruida por las aguas, las autoridades de la EPE no saben cuándo comenzarán a recibir las primeras partidas para costear los gastos que insumirán las reparaciones.
La empresa de distribución eléctrica del Estado calculó que los costos que demandará la reconstrucción de la planta transformadora ascenderán a cuatro millones de dólares. “Los trabajos consisten en la renovación de diez campos de 132 kilovoltios, conformados por seccionadores, transformadores de intensidad de tensión, descargadores de sobretensión e interruptores de potencia”, según indicaron las autoridades de la EPE.
El alto costo de la reparación obedece a que “los materiales que se utilizan en las plantas transformadoras son todos importados y no es posible reemplazarlos por otros que se fabriquen en el país ”, según señaló el subinterventor de la empresa, Sebastián Chiola.
Dificultades para comprar
El funcionario dijo, además, que, por el hecho de que los elementos que tienen que adquirir son importados, “la gestión de compra se hace más difícil y requiere más tiempo que el habitual para su concreción efectiva, por lo que recién dentro de un plazo de entre treinta y noventa días llegarán los encargos de material al extranjero”.
Sin embargo, esta demora en el envío de los materiales le da más margen a las autoridades para conseguir los fondos necesarios para pagar las facturas. Chiola sostuvo que “la EPE espera contar con los recursos necesarios para cuando lleguen los pedidos de materiales”.
Con respecto a las pérdidas por facturación, Chiola evaluó que “durante el tiempo que duró la inundación, la EPE perdió alrededor de 450.000 pesos”. Por otra parte, los dos trimestres que no se facturarán a las zonas afectadas por la crecida de las aguas significan resignar cinco millones de pesos. Según indicó el funcionario, “el servicio está hoy funcionando a un 80 por ciento de su capacidad y todavía falta reconectar una parte importante de los barrios más carenciados que tenían, antes de la inundación, conexiones clandestinas”.
“La intención es normalizar la situación de las conexiones en esos sectores para que vuelvan a contar con energía eléctrica lo antes posible”, continuó Chiola.
En reparación.
En diálogo con este diario, las autoridades de la EPE consultadas destacaron además que, a pesar de que aún no estén los fondos necesarios para la reparación y a dos meses de que se produjo la catástrofe hídrica, la empresa ya emprendió los trabajos de reacondicionamiento de la estación de la zona oeste santafesina, que quedó totalmente inutilizada cuando se produjo la irrupción del río Salado, el 29 de abril pasado.
Además, entre otras tareas, el personal de la EPE verifica y repara otros equipos e instalaciones auxiliares en los distintos barrios afectados por las inundaciones, y mantiene en funcionamiento una estación móvil en la zona oeste, que se alimenta de la de Santo Tomé y permite una mejor distribución de la energía.
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