LA EPE SALE A DETECTAR CONEXIONES IRREGULARES
La Empresa Provincial de la Energía decidió incrementar el número de operativos para detectar suministros irregulares de los usuarios en nuestra ciudad y localidades vecinas.
En forma oficial se confirmó que este tipo de tareas -que se realizan desde el año pasado- tienen ahora un número mayor de empleados afectados, con lo que se aumentó la presencia de la compañía estatal en las calles, para verificar los medidores y otras instalaciones en las conexiones domiciliarias.
Contra lo que se hacía años atrás, la EPE no sale a la búsqueda de irregularidades al azar o con simples presunciones.
Desde que se firmó un contrato con la Regional Santa Fe de la Universidad Tecnológica Nacional, la EPE posee una base estadística que le permite saber dónde va a encontrar irregularidades.
Desde enero del año pasado, se colocaron en nuestra ciudad cabinas de medición de la energía en nuestra ciudad que dividen a la red en zonas. Luego, se mide cuánta energía se ha entregado a la red en un determinado sector y cuánto realmente se facturó.
Así, con un número de viviendas y comercios más limitado, se hacen las inspecciones casa por casa.
Las tareas se cumplen con el propio personal de EPE, y mediante personal contratado por el convenio con la UTN.
Santa Fe y Rosario
En las dos ciudades más importantes de la provincia está el mayor número enganchados y conexiones totalmente fuera de la normativa legal y de seguridad. Y también, es en ambas urbes donde la EPE encuentra más problemas entre los llamados clientes regulares, es decir aquellos que pagan puntualmente sus facturas.
Es sobre este último grupo de santafesinos y rosarinos a los que se apunta con los controles.
Según las últimas cifras disponibles sobre el problema del fraude en la empresa estatal, la EPE no factura en toda la provincia un 25% de la energía que compra, y dentro de ese porcentaje, el 10% corresponde a pérdidas técnicas.
El preocupante 15% que resta (hurto y fraude) tiene una distribución distinta en el territorio santafesino, y por supuesto, Rosario y Santa Fe exhiben los
peores índices.
A la pregunta sobre cuánto pierde la EPE por no cobrar esa energía, le corresponden dos respuestas.
Una si se mide por el precio de la energía que la EPE cobra al resto de los clientes; es decir, si hubiera facturado la totalidad de ese 15%: visto así son unos 80 millones de pesos anuales.
En cambio si se lo mide por lo que le costó a la EPE esa energía (no cuánto se perdió de ganar) son entre 25 y 27 millones de pesos.
Este contenido no está abierto a comentarios

