La escuela de ajedrez de Santa Rosa de Lima cumplió 10 años
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La escuela “Lugar Barrial de Ajedrez” de Santa Rosa de Lima cumplió diez años. Se trata de la institución que ofició de salvavidas de un niño de cinco años de edad que sufrió los efectos de la inundación del 2003.
En el marco de los festejos por los diez años de la escuela de ajedrez de barrio Santa Rosa de Lima, la directora de la institución, Marcela Faraone, indicó que “estos diez años te invita a pensar todo lo que hiciste, una reflexión muy profunda, estamos muy conformes con lo que hemos logrado, los chicos han evolucionado muchísimo”. Y agregó que “de la primera camada de chicos, que empezaron con 8, 10 años, ahora tienen 20, 22 y se desempeñan como instructores”.
Además, Faraone aclaró que el objetivo que se persiguen es “social, buscamos la inclusión, no es un objetivo puramente deportivo”.
Cabe destacar que el creador de dicha escuela fue un niño que, con tal solo 7 años, logró llevar adelante este sueño. Se trata de Atahualpa Larrea, quien, luego de la inundación del 2003 planteo la necesidad de buscar ámbitos de inclusión para los chicos de la zona.
“Yo había comenzado a jugar al ajedrez cuando tenía cinco años, en el año 2003, empecé a jugar torneos, me empezó a ir bien, a competir en el plano local, provincial e internacional. Volviendo de uno de esos torneos, le pregunté a mi papá porque no había una escuela de ajedrez en el barrio, mi papá le tiró la idea a unos vecinos y así en el año 2005 surge la Liga Barrial de Ajedrez”, relató Atahualpa. Además, señaló que la idea era llevar “ajedrez libre y gratuito” al barrio.
En cuanto al crecimiento a lo largo de estos diez años, Atahualpa comentó que “fue muy grande, cuando jugaba al ajedrez desde el plano deportivo, lo concebía como eso, un deporte, lo que me importaba a mí era ganar y competir. Pero con la creación de la escuela comencé a concebir al ajedrez como algo inclusivo”.
Por otro lado, agregó que desde el plano social “también ha significado una oportunidad más para los chicos que, por ese entonces, no tenían ninguna propuesta, estaban en la calle o en otros lugares que un chico no debería estar”.
Sobre las metas que se persiguen, explicó que “me gustaría que la escuela se pudiera sostener mucho tiempo más”.
Aquellos que deseen participar pueden hacerlo los sábados de 9.30 a 11 y los martes 1730 a 19 horas.
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