LA ESCUELA REPÚBLICA ARGENTINA TERMINA EL AÑO SIN RESPUESTA
En lugar de los clásicos papelitos que indican la alegría del fin de cursado, carteles pidiendo un “edificio unificado” es lo que se pudo ver en la vereda de la escuela N° 262, República Argentina, ubicada en Cassanello 2249.
El reclamo no es nuevo. Desde hace más de 30 años la institución requiere una solución definitiva para un problema que arrastra desde su nacimiento: dictar clases en tres edificios, y utilizar las sedes de tres clubes de la zona, para desarrollar las actividades de educación física.
Las tareas, dirigidas a más de 1.100 alumnos se desarrollan en la sede principal (de fines del siglo XIX, considerado obsoleto y declarado para demolición por las autoridades educativas en 1980), donde funcionan 24 cursos, otro espacio con varios salones que se encuentra a 5 cuadras de distancia, y un tercer salón (sin baño) adaptado como aula y ubicado frente al edificio principal.
Quince comisiones dan clase en esos dos espacios extra que no brindan las condiciones requeridas por las leyes de Higiene y Seguridad del Trabajo y de Riesgo de Trabajo, que rigen para los establecimientos educativos públicos y privados de todo el ámbito nacional.
Esos locales implican un riesgo permanente para alumnos y docentes, ya que deben cruzar una avenida y varias calles para ir de una clase a otra, al taller o a la biblioteca.
Además, el inmueble central tiene una puerta única de 80 centímetros, con apertura hacia el interior y ninguna salida de emergencia; ventanas enrejadas, aulas sin aireación y un solo extintor, lo que lo hace más que peligroso ante una posible emergencia.
Ojos que no ven
Los oídos sordos a las distintas gestiones durante todos estos años, no amilanaron a la comunidad educativa a continuar con los reclamos. Esta mañana, los estudiantes protagonizaron, junto con docentes y directivos, una protesta en Cassanello al 2200.
“Tenemos una escuela que hace 30 años está a la deriva, y con edificios más que precarios. Somos más de 1.000 alumnos en situación de riesgo, si llegara a pasar algo. No podemos seguir así. Nos prometieron soluciones, pero nada se concretó”, afirmó Adriana Durán, secretaria de Prensa del centro de estudiantes.
Carlos Monzón, presidente del centro de estudiantes, explicó que el reclamo estuvo organizado conjuntamente con las autoridades escolares: “Estamos exigiendo soluciones que al día de hoy no han llegado. Cabe recordar que esta lucha lleva varios años, y sólo hemos obtenido promesas electorales”. Agregó que “esta situación no permite el desarrollo que una escuela debe tener, violándose leyes provinciales vinculadas con las condiciones necesarias para que puedan funcionar las escuelas”.
El director del colegio, Fernando Colla, sostuvo que “a esta altura del año y después de muchos trámites y gestiones en todos los niveles -municipal, provincial y nacional-, con todas las autoridades del ministerio de Educación y de la Cámara de Diputados, terminamos el año exactamente igual que como lo comenzamos: llenos de buenas intenciones pero sin ninguna decisión política que nos permita pensar en un futuro optimista”.
Una de las opciones era la compra del terreno lindante de la ex escuela Stephenson, donde funcionan 12 cursos. Al respecto las autoridades escolares afirmaron que sólo se realizó una reunión con responsables del MEC y la familia propietaria, pero todo quedó ahí.
Los únicos terrenos fiscales que quedan en la zona norte de la ciudad son dos manzanas ubicadas en Av. Gorriti y Aristóbulo del Valle. Esta opción se maneja para la construcción de una escuela secundaria que descomprima la creciente matrícula de la Rep. Argentina, ya que la mitad de su población llega de los barrios Altos del Valle, Esmeralda Norte y Esmeralda Sur.
“Queremos aclarar que nosotros propusimos un montón de alternativas. Hace muchísimo tiempo que estamos definiendo como comunidad educativa qué es lo mejor para la institución; lo que realmente nos molesta es que ni siquiera sean consideradas, lo que muestra a las claras la falta de voluntad política para solucionar el problema de las escuelas secundarias en Santa Fe”, concluyó Colla.
La lista crece
Los nombres de los funcionarios y de la gestiones por los que ha pasado el problema de esta escuela es más que extensa. Desde la gobernación de Reviglio, pasando por las de Reutemann, llegando a la actual de Obeid. La ex directora de la Región IV del MEC y actual diputada nacional, Ana Berraute, se había comprometido a resolver el conflicto. El caso fue llevado a la mesa de negociaciones por Amsafe, cuando en pleno conflicto el gremio negociaba con el MEC, durante la gestión de Nin. La actual ministra de educación de la provincia, Adriana Cantero, ha manifestado públicamente su preocupación por este caso. Incluso el mismo Agustín Rossi, presidente del bloque justicialista de la Cámara de Diputados de la Nación, se comprometió recientemente ante los alumnos del 3er. año de Polimodal, a encontrar una alternativa al conflicto.
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