LA ESPERA DE DIEGO
Desaparecidas las trabas legales y ya sin el huracán Iván amenazando a los cubanos, el viaje de Diego Maradona a La Habana depende ahora de los médicos. El ex jugador sufrió el sábado un pi co de fiebre por una complicación pulmonar, pero luego regresó al centro neuropsiquiátrico de Ituzaingó donde está internado.
Justamente, ayer los médicos de la Clínica del Parque, en la zona Oeste del Gran Buenos Aires, emitieron un comunicado informando que Maradona no tiene el alta, por lo que volvió a demorarse su viaje a Cuba.
En dicho parte médico se informó que Diego “no tiene el alta por un problema pulmonar”, a la vez que se desmienten las versiones sobre la falta de control adecuado sobre la salud del ex capitán argentino: “No hace lo que él quiere”.
Por consejo médico, Maradona debe continuar su recuperación en una comunidad terapéutica cerrada por un plazo de al menos 70 días, en Argentina o en Cuba, según lo determina la decisión judicial del Tribunal de Familia número 2 de Morón.
Con el consentimiento que ya le dio el juez Norberto García Vedia, ahora puede seguir su tratamiento en el Centro de Salud Mental —Censam—, cerca de La Habana.
Por lo tanto, ahora el único impedimento parece ser esa afección pulmonar de la que aún no pudo recuperarse.
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