La estrella de Ringo iluminó la noche porteña con un vibrante concierto
En su segunda visita al país, interpretó anoche clásicos propios, de los Beatles y de los solistas de su All Starr Band; mañana toca en Córdoba y luego en el Luna Park.
Con ese coro sin tiempo ni lugar que inmortalizó John Lennon y que invita, una vez más, a darle una oportunidad a la paz, Ringo Starr cerró anoche, en el teatro Ópera, un nuevo concierto de la All Starr Band con la que gira por el mundo.
Casi puntual, a las 21.10, el supergrupo encabezado por el baterista arrancó con un clásico de los 50. Y antes del segundo tema, Ringo habló por primera vez: “¿Están listos para el rock and roll? ¡Paz y amor!”, invitó a la platea, colmada de unos 2000 fans de los Beatles, a juzgar por las remeras que la mayoría lucía. Entre el público sobresalió la presencia de un gran enamorado de los cuatro fabulosos de Liverpool: Charly García.
Ringo volvió a presentarse en la Argentina tras su debut, en 2011, en el estadio Luna Park, con algunos cambios en la formación del grupo. Esta vez llegó con Todd Rundgren, Steve Lukather (Toto), Gregg Rolie (Santana y Journey), Richard Page (Mr. Mister), Mark Rivera y Gregg Bissonette.
Además, a diferencia de aquel show de dos años atrás, el concierto de anoche en el teatro Ópera no será el único de la gira por estas tierras: el beatle también se presentará mañana en Córdoba, y el viernes y el sábado próximos repetirá en Buenos Aires, pero en el Luna Park.
Ringo lució anoche impecable. Flaco, de negro de la cabeza a los pies y con su habitual simpatía como marca registrada. Parecía incluso más joven que la mayoría de los músicos que lo acompañaron, músicos que aprendían a tocar cuando Ringo ya era una celebridad.
Así como en las bandas comunes y corrientes la grabación de un álbum nuevo suele cambiar la lista de temas de sus recitales, aquí, en esta agrupación excepcional, las canciones varían en el sentido de la rotación de sus integrantes.
Ringo graba temas nuevos cada tanto, pero su All Starr Band tiene sus propias reglas y principios. “Arriba del escenario cualquiera es una estrella por derecho propio”, es el eslogan de la banda, y de allí que la duración del concierto se reparta en partes casi iguales destinadas a hits de diferentes autores y épocas vinculados a los músicos en escena.
Anoche estuvieron las canciones de los Beatles, por supuesto (“I Wanna Be Your Man”, “Yellow Submarine”, “With A Little Help From My Friends”), y algunas de la carrera solista del histriónico baterista (el clásico “Photograph”, entre ellas). Pero el repaso de la música de los años 60, 70 y 80 a cargo de este seleccionado de músicos también incluyó en esta gira obras de Carl Perkins (la apertura, con “Matchbox”), de Rundgren (“I saw the light”), del grupo Toto (que lideraba el guitarrista Lukather), de Santana (“Oye cómo va” y “Black Magic Woman”) y de Fleetwood Mac, entre otras.
Al cierre de esta edición, el público ya no podía mantenerse sentado en las butacas, arrancado de ellas con los primeros compases de cada nuevo hit que Ringo y su All Starr Band le regalaban.
Fuente: La Nación
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