LA EXIGENCIA DE VISA EN LOS EE. UU. ES LA NUEVA PESADILLA DE LOS VIAJEROS
La suspensión provisional de dos programas que permitían a los pasajeros en tránsito sin visa pasar por los Estados Unidos está provocando pesadillas logísticas a miles de viajeros latinoamericanos y asiáticos, que se amontonan frente a los mostradores de las aerolíneas para cambiar de vuelos, o frente a embajadas norteamericanas para obtener papeles en regla con carácter de urgente.
Los agentes de viajes y turismo advirtieron que si la suspensión se convierte en ley, la medida, eventualmente, podría desalentar a los pasajeros a volar en las aerolíneas norteamericanas.
Hace tan sólo una semana, el gobierno de los Estados Unidos suspendió, por lo menos durante 60 días, los programas denominados “de tránsito sin visa” y “de vuelos internacionales a internacionales”, que permitían a los extranjeros hacer escala en los aeropuertos norteamericanos sin necesidad de visa a la espera de vuelos a otros países.
Los departamentos de Estado y de Seguridad Interior explicaron que grupos terroristas tenían previsto aprovechar esos programas para ingresar en los Estados Unidos y sus aeropuertos.
Pero aun cuando podría prevenir atentados terroristas, la medida del gobierno norteamericano causa intensos dolores de cabeza a miles de pasajeros de volar en las aerolíneas norteamericanas.
Hace tan sólo una semana, el gobierno de los Estados Unidos suspendió por lo menos durante 60 días los programas denominados “de tránsito sin visa” y “de vuelos internacionales a internacionales” que permitían a los extranjeros hacer escala en los aeropuertos norteamericanos sin necesidad de visa a la espera de vuelos a otros países. Los departamentos de Estado y de Seguridad Interior explicaron que grupos terroristas tenían previsto aprovechar esos programas para ingresar en los Estados Unidos y sus aeropuertos.
Pero aun cuando podría prevenir atentados, la medida causa intensos dolores de cabeza a miles de pasajeros de todo el mundo que aprovechaban la excepción establecida por esos programas para pasar por los Estados Unidos y evitaban el costo y el tiempo adicional requerido para obtener una visa norteamericana.
“La gente no puede darse el lujo de desembolsar otros 100 dólares además de los otros gastos. Viajará menos”, señaló Rocío Valderrama, de la agencia de viajes y turismo Top Tours, de Lima, refiriéndose al arancel correspondiente a la solicitud de una visa.
Los viajeros más afectados por las nuevas precauciones en materia de seguridad aérea son los oriundos de países asiáticos y latinoamericanos, incluyendo Perú, México, las Filipinas y Corea del Sur. Los pasajeros de los 27 países “exentos de la obligación de visas” -mayormente europeos- no están afectados por la suspensión provisional.
Unos 73.000 viajeros mexicanos aprovechaban cada año los programas de “tránsito sin visa”, según la embajada norteamericana en Ciudad de México, que recibió 240 solicitudes urgentes de visa en tan sólo dos días.
Quejas
“¡Qué pesadilla!”, exclamó Alejandra Salas, de 20 años y secretaria de un estudio contable en Ciudad de México, que les pidió prestados 100 dólares a sus padres y anteayer se tomó el día franco para solicitar la visa en la embajada norteamericana. Hace dos meses, Salas compró, con fecha de hoy, un pasaje aéreo con destino a Montreal con una escala de cinco horas en Nueva York, una alternativa más económica que un vuelo directo.
“Me doy cuenta de que ahora se deben tomar más medidas de seguridad, pero nos podrían haber facilitado las cosas”, comentó mientras salía de la embajada, donde la larga fila de personas que solicitaban la visa daba la vuelta alrededor del edificio.
Según los agentes de viajes, mientras el gobierno norteamericano analiza los comentarios de la gente respecto de la suspensión de los programas durante 60 días, y coteja datos de los servicios de inteligencia, los pasajeros podrían optar por evitar cualquier escala en los Estados Unidos.
“No vale la pena obtener una visa si a eso se añade la pérdida de tiempo que significa”, expresó Alfredo Jiménez, de la oficina de turismo Alexandria, de Ciudad de México.
“Si esto se vuelve permanente, los viajeros obligados utilizarán los servicios y las escalas de aerolíneas que no sean norteamericanas”, afirmó el analista de la industria aeronáutica comercial Bob Mann, de R. W. Mann & Co., de Port Washington, Nueva York. “Lugares como Vancouver, Canadá, están bien situados geográficamente para recibir pasajeros en tránsito que previamente hicieron escala en ciudades norteamericanas”, añadió.
United Airlines, la segunda aerolínea del mundo, se comunicó con 65.000 titulares de pasajes para averiguar quién necesitaba cambiar de vuelo debido a la suspensión del programa. Pero sin suministrar cifras específicas, la aerolínea relativizó el impacto financiero de la suspensión de los programas. “Cualquier ingreso es importante, obviamente, pero en el cuadro general estamos hablando de un monto relativamente pequeño”, sostuvo el vocero de la aerolínea, Stephan Roth, que además indicó que el gasto de la reprogramación de los vuelos se negocia con los clientes “individualmente, caso por caso”.
Robert Booth, otro analista de la industria aeronáutica comercial y presidente de la firma Aviation Management Services, con sede en Miami, coincidió en que el riesgo financiero es leve. “Unos 50 millones de pasajeros -agregó- vuelan cada año entre los Estados Unidos y América latina. Menos de 200.000 hacían escala en los Estados Unidos (sin visa requerida) en su ruta hacia otros destinos. No creo que haya muchas reprogramaciones de vuelos.”
Sin embargo, entre los agentes de viajes y turismo desde México hasta Corea del Sur cunde el desaliento.
“Teníamos la esperanza de atraer este año más pasajeros para que viajen a América latina, pero pensamos que la gente cambiará de rutas debido a la nueva medida norteamericana”, se lamentó el agente de viajes Song Seok-jin, de Seúl.
Un representante de Korean Air señaló que la nueva medida será muy inconveniente para los viajeros que vayan a América del Sur porque, desde Corea del Sur, no hay vuelos directos hacia allí.
Por otra parte, algunos viajeros que tengan la alternativa de abordar un vuelo directo acaso no lo hagan, no porque les falten documentos en regla, sino porque temen un posible atentado terrorista, tal como previnieron los funcionarios del Departamento de Seguridad Interior norteamericano.
“La gente tiene miedo de posibles atentados terroristas. Algunos viajeros prefieren pagar un poco más y volar sin escalas”, dijo Antonio Arias, de la agencia de viajes Turismo As, de Ciudad de México.
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