LA EXPLOSIÓN DE UN COCHE BOMBA MATÓ A DIEZ POLICÍAS EN IRAK
La ofensiva de los rebeldes contra la policía iraquí continúa y al menos murieron 12 uniformados en dos ataques ocurridos en la ciudad de Tikrit y Kirkuk.
El primero ocurrió en el patio del cuartel general de la Policía de Tikrit (180 kilómetros al norte de Bagdad), cuando un hombre que dijo ser un policía se presentó en la entrada y al ser autorizado para ingresar, activó el coche bomba que manejaba, dejando al menos 10 muertos y 22 heridos.
Fuentes policiales indicaron que además ocho automóviles se incendiaron y el edificio sufrió fuertes daños por la explosión.
“El kamikaze logró entrar al cuartel general porque estaba vestido con un uniforme que llevaba el grado de teniente. Hizo estallar su vehículo en medio de los policías que se habían reunido para el desfile matutino”, informaron las mismas fuentes.
En tanto, el jefe de la Policía de Kirkuk, el coronel Jattab Omar Aref, anunció que salió ileso esta mañana de un atentado que causó dos muertos y dos heridos entre sus guardias. “Una bomba estalló al paso de mi convoy, matando a dos de mis guardias e hiriendo a otros dos”, declaró el coronel Aref.
Según él, la carga estalló cerca de un retén que controla la entrada del aeropuerto de Kirkuk, situado al oeste de la ciudad y que sirve de base a las fuerzas estadounidenses en esta localidad del norte de Irak en la que kurdos, árabes y turcomanos viven en tensión permanente.
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