LA EXPORTACIÓN DE GAS A CHILE CRECIÓ ESTE AÑO 12 POR CIENTO RESPECTO DE 2005
Un funcionario de primera línea de la Secretaría de Energía advirtió que los problemas que existen con el gas son más de Chile que propios. “Nadie dice que durante los cinco primeros meses de este año se exportó al país trasandino un volumen global 12% mayor que el del 2005”, aseguró la fuente, para quien esto le permitió al país vecino acumular importantes reservas de agua en sus embalses hidroeléctricos.
Chile recibe gas argentino por intermedio de los gasoductos puestos en operación desde la cuenca Noroeste (Gas Atacama, Norandino y el gas por cable de TermoAndes), desde la cuenca Neuquina (GasAndes y Trasandino del Sur) y de los tres caños que llegan a la X Región Magallánica hasta la planta de metanol de Cabo Negro.
Es más, el lunes viajó a Chile el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, para mantener reuniones con la presidenta Michelle Bachelet tendientes a buscar soluciones al normal suministro de gas hacia el país vecino, que sólo entre 1997 y el 2005 obtuvo un beneficio económico equivalente a u$s2.700 millones.
De Vido regresó al país con la promesa de que no habría una crisis entre ambos países por este tema energético.
En este sentido, el ex titular de la Comisión Nacional de Energía, Jorge Rodríguez Rossi, explicó que el beneficio que obtuvo Chile derivó de las economías alcanzadas en la producción de energía por haberse prescindido en las centrales térmicas del Norte y de la Región Central de la quema de combustibles líquidos.
En cambio, la Argentina, entre el 2004 y el 2005 se vio obligada a desembolsar a la venezolana PDVSA cerca de u$s1.400 millones por concepto de las importaciones de gasoil y fuel oil que vienen teniendo lugar para sustentar una exportación gasífera a Chile que puede juzgarse como insostenible.
La situación con Chile se da en medio de la puja de precios que se desató con Bolivia por la venta a nuestro país de Tarija, por la cual ahora el gobierno de Evo Morales quiere percibir hasta u$s7 por millón de BTU.
Al respecto, calificados voceros del sector hicieron notar que ese pedido respondería a una jugada del presidente Hugo Chávez para posicionar el Gasoducto Sudamericano, cuyo lanzamiento requiere para ser viable de un piso para el gas de PDVSA no menor a u$s7 por millón de BTU.
Otro de los objetivos que los expertos del sector adjudican a una movida de Chávez dentro de su jugada gasífera regional estribaría en lograr equilibrar en beneficio de Venezuela la fuerte dependencia económica que registra el país caribeño por causa de sus exportaciones de crudo al mercado norteamericano, que superan los 2,5 M de barriles diarios.
Independencia. El tema de las pujas desatadas por la nacionalización de los hidrocarburos de Bolivia que Evo Morales quiere “montar” sobre el escenario de precios petroleros que soportan los grandes países importadores del hemisferio Norte y del Sudeste Asiático obliga a recordar que América latina convive con otro escenario económico.
En este marco, ayer el presidente brasileño Luiz Inácio “Lula” da Silva salió a precisar en Manaos, durante la ceremonia de inauguración de un modesto gasoducto de 670 kilómetros de extensión en Amazonia, que en dos años ese país podría prescindir de las importaciones que tienen lugar desde Bolivia.
En ese discurso, dirigido al mercado interno, pasó ligeramente por alto el dato de la amortización del caño de 36 pulgadas tendido entre Santa Cruz de la Sierra y San Pablo, que costó más de u$s2.000 millones por causa de sus 3.000 kilómetros de longitud.
De cualquier forma, los acogotamientos de precios ya fueron ensayados en Europa por la Federación Rusa con la díscola Ucrania, pero no con la políticamente condescendiente Bielorrusia.
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