LA EXTRAÑA HISTORIA DE UN SECUESTRO QUE NO FUE
Aún nadie sabe qué le hizo click al Rafa para inventar que lo habían secuestrado, pero lo cierto es que apareció caminando, en calzoncillos, y de madrugada, por un campo de Nelson. Fue anteayer por la madrugada cuando lo encontraron, algo golpeado y con quemaduras superficiales, a unos 30 kilómetros del lugar donde apareció incendiada la cuatro por cuatro de su patrón. Pero la historia había empezado el lunes al mediodía, cuando un estanciero de Sunchales denunció que su peón y su camioneta no habían vuelto de la recorrida por el campo. Horas después, cuando el propio Rafa llamó desde su celular diciendo que estaba secuestrado porque lo habían confundido con el hijo del productor rural y que querían plata para devolver el rodado, saltaron las alarmas: la policía provincial se movilizó ante lo que aparecía como un secuestro extorsivo. Después de que lo hallaron, el Rafa terminó admitiendo que, por una razón que no reveló, había fabulado.
Mientras la comisaría 5ª de Sunchales y toda la UR V del departamento Castellanos comenzaba a movilizarse en la búsqueda de Rafael B., de 36 años y con una década como empleado de Víctor C., de 49, la Chevrolet Luz blanca y de doble cabina apareció incendiada en la zona de Campo Andino, cerca de la localidad de Arroyo Aguiar. Fue como a las tres de la tarde del mismo lunes, en el departamento La Capital y casi sobre la ruta provincial 2 (a 110 kilómetros de Sunchales), por lo cual comenzó a intervenir el juez de Instrucción santafesino Darío Sánchez.
El rodado quedó casi destruido y por la patente la policía dio con su titular, el dueño del campo de Colonia Raquel (a 18 kilómetros de Sunchales) que había denunciado la desaparición de su camioneta y de su peón. Para entonces, el propio Rafa había llamado desde su celular afirmando que lo tenían secuestrado y que querían un rescate por la camioneta. Más tarde hubo otro llamado de un tenor similar –siempre sin mencionar un monto en particular–, aunque se desconoce si se hizo desde el mismo teléfono.
Ya en la madrugada del martes –con gran parte de la policía movilizada y doce horas después del hallazgo de la cuatro por cuatro–, el Rafa apareció caminando por un campo cercano a la localidad de Nelson, a unos 30 kilómetros de donde había aparecido el rodado y sobre la ruta nacional 11. Sólo tenía puesto un calzoncillo y el médico policial constató que tenía algunos golpes en la cara y en las piernas y quemaduras en las manos.
Según voceros de la regional con asiento en Rafaela, cuando ya despuntaba la mañana del martes el Rafa terminó reconociendo, en la seccional de Sunchales, que en realidad todo había sido un invento, tras un intento de sostener su historia de que había sido secuestrado por tres hombres armados.
Después de pasar una noche preso, ayer salió en libertad y volvió a su casa de la localidad de Tacural (a diez kilómetros de Sunchales), aunque imputado de tentativa de extorsión y daño ante el juez de Instrucción de Rafaela Alejandro Mognaschi, con sus primeros antecedentes penales en el prontuario y sin trabajo.
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