LA EXTRAÑA INTERPRETACIÓN DE UN INSULTO, SEGÚN BERLUSCONI
“Que lo piensen bien”. La advertencia fue lanzada por el jefe de gobierno italiano a los votantes católicos durante una reunión que mantuvo en Roma. El premier apunta nuevamente a la estrategia agresiva cuando faltan apenas tres días para las elecciones legislativas. Luego de llamar coglioni (boludos) a los que no voten por él, el premier realizó hoy una extraña interpretación sobre el insulto: sostuvo que se trata de una “afectuosa palabra”. De todos modos, cambió de adjetivo y trató de “masoquistas” a quienes votes por la coalición de la centroizquierda”.
Berlusconi dijo a los católicos que “lo piensen bien” antes de votar a la coalición de centroizquierda Berlusconi dijo a los católicos que “lo piensen bien” antes de votar a la coalición de centroizquierda. En otra oportunidad, aseguró que “la izquierda fomenta la violencia” o que “la democracia está en peligro”. La estrategia del miedo ya había sido denunciada por Piero Fassino, secretario general del mayor partido de la oposición, Democráticos de Izquierda (DS), quien la calificó de “peligrosa”.
Para Berlusconi, líder de la coalición de centroderecha “Casa de las Libertades”, dar el voto a “quien quiere poner una mordaza a los obispos”, “eliminar el crucifijo de las escuelas” y el concordato entre la Italia y el Vaticano, sería “un contrasentido”. Romano Prodi, el ex primer ministro jefe de la coalición opositora, que es un católico militante, no quiso hacer comentarios.
En su discurso, Berlusconi aseguró que conoce los sondeos, que desde el 25 de marzo se pueden realizar pero no hacer públicos, y aseguró que su coalición “está en cabeza”. Pero las últimas encuestas sobre intención de voto publicadas antes de la veda daban a la coalición de la centroizquierda una ventaja que oscilaba entre los 3,5 y 5 puntos. Berlusconi, que ayer tildó de “coglioni” (boludos) a los que no le voten, se refirió de nuevo a aquel insulto, aunque sin pronunciarlo y dijo que se ha intentado crear una polémica “sobre esta palabra afectuosa”.
El primer ministro explicó que no había dirigido esa expresión a los electores de izquierda sino a los de “clase media” para invitarlos a votar por su coalición de centroderecha. Hoy cambió el adjetivo y dijo estar convencido de que son “masoquistas” los electores que votan al centroizquierda porque “no defienden sus intereses”.
Prodi, por su parte, participó en un mitin en Turín (norte) y a preguntas de los periodistas, antes del inicio, sobre el llamamiento de Berlusconi a los católicos se limitó a decir: “no me hagan hablar…vamos a dejarlo estar”.
Este contenido no está abierto a comentarios

