LA FACULTAD LIBRE ARRANCA LAS CLASES CON 1.100 ALUMNOS
La Facultad Libre de Rosario comienza hoy sus clases con más de 1.100 alumnos y doce seminarios como oferta sólo para este primer cuatrimestre. El acto con el que se inaugurará el ciclo lectivo y el primer curso, a cargo de Horacio González sobre Literatura Argentina, serán hoy, a las 19, en el teatro La Comedia (Mitre y cortada Ricardone), ambas instancias abiertas para todos los inscriptos a la facultad. En el lanzamiento de la experiencia estarán presentes la subsecretaria de Equidad y Calidad del Ministerio de Educación de la Nación, Alejandra Birgin; el intendente Miguel Lifschitz, uno de los principales impulsores del desembarco del proyecto en la ciudad; y las principales autoridades de la Facultad Libre de Rosario, entre ellas su director, Fernando Peirone, y el secretario académico, Daniel Scarfó.
A partir de hoy no habrá día de la semana en que no se desarrolle alguno de los doce cursos o seminarios a la carta que, con frecuencia quincenal, ofrecerá la Facultad Libre para estos primeros meses del año (ver recuadro).
El primero de los cursos -y de hecho el que funcionará como instancia inaugural para la experiencia, ya que hoy habrá una clase abierta para todos los inscriptos- es el de Literatura Argentina. Al frente estará el sociólogo, escritor y codirector de la Biblioteca Nacional, Horacio González, uno de los profesores de la Facultad Libre que convocó a más alumnos.
“Yo tenía dudas sobre si ponerle o no el nombre de Literatura Argentina, así sin más, o como en el caso de (Tomás) Abraham, el de Filosofía a secas, pero me gustan esos nombres tan genéricos, que de alguna manera la Universidad pública emplea menos al reclamar saberes más específicos”, confesó ayer González, convencido de que en estos tiempos se advierte “una suerte de avidez por los grandes temas universales”.
La Facultad Libre no exige a sus alumnos más que ser mayores de 17 años y saber leer y escribir, y entre sus requisitos no figura la acreditación de estudios anteriores, una singularidad que seguramente incidirá en una dinámica polifónica, con diversos intereses y miradas.
Espontaneidad
“La Universidad (formal) está obligada a sostener etapas, correlaciones, currículum”, explicó el escritor, “pero el riesgo es que se pierda un poco la espontaneidad del conocimiento que siempre flota en la vida social de una manera inesperada”.
Por eso, para González los cursos de la Facultad Libre -que seguirán comenzando todos los días de esta semana y la próxima- apostarán a otras formas de producir conocimiento. “Si uno cree que se incorpora linealmente, por una mera acción acumulativa, está equivocado: el conocimiento también se incorpora de forma espontánea, muchas veces negando un conocimiento anterior o descubriendo que ya se sabían las cosas, y a veces hasta se procede por asalto”, dijo.
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