LA FALTA Y LA SOBRA DE AGUA SE CONTRAPONEN EN DISTINTOS LUGARES DE LA CIUDAD
La falta de agua se hace sentir en el noroeste de la ciudad. En barrios como Cabaña Leiva, Altos de Noguera, Yapeyú y San Agustín, el servicio que lleva a los distintos domicilios el vital elemento se ve resentido por estas horas.
La concesionaria, Aguas Provinciales, advirtió sobre el inconveniente y asiste a las urgencias con camiones cisternas.
Sin embargo, otro panorama se vive en la intersección de Avenida Rivadavia y Obispo Gelabert, en plena recoleta santafesina. Allí, un vecino se propuso solidarizase con los transeúntes del lugar. “PELIGRO, NATATORIO MUNICIPAL”, dice un cartel instalado por alguien que quiso avisar de la rotura de un caño de agua en el lugar. El desperfecto provoca la pérdida de agua constante y a la vez interrumpe el paso por uno de los carriles de la arteria de la ciudad, como así también es notorio el brote permanente del líquido que hace falta en el noroeste de esta capital.
“Ayer me vengo a enterar de que falta agua en el noroeste de la ciudad y acá hay un bache que no se arregla”, dijo un vecino en declaraciones radiales.
Por su parte, los ecónomos de los comedores escolares que se asientan en los barrios anteriormente mencionados ven incrementada su tarea para tratar de cumplir con la dieta de sus asistentes.
Ana Garrido desempeña tareas en un comedor escolar de barrio Yapeyú. “Estamos analizando qué hacer mañana”. Además vale decir que los niños de este lugar ni siquiera cuentan con un vaso del cual disponer en su almuerzo. “Esto es de terror”.
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