LA FAMILIA DE DIEGO LO INTERNARÁ EN UN CENTRO DE REHABILITACIÓN
Por primera vez desde la primera internación de Diego Armando Maradona, una voz oficial de la Clínica y Maternidad Suizo-Argentina buscó poner serenidad en un caso que tomó ribetes inimaginados: Claudio Belocopit, presidente de Swiss Medical, confirmó anoche que el ex futbolista permanecerá internado al menos hasta hoy y que no es un paciente fácil. La familia se comprometió a que el deportista reciba tratamiento contra la adicción; algunas otras instituciones se mostraron reticentes a recibirlo.
“Hemos tratado de manera individual de analizar distintas opciones y la realidad indica que las clínicas tienen temor de recibir un paciente con estas características. No lo miran con buenos ojos porque no se trata de un paciente común”, dijo Belocopit, que confirmó que hasta ahora no hubo intervención de la Justicia en el tema.
“Maradona permanecerá internado al menos hasta mañana [por hoy]. Después se verá. Creo que en las próximas 48 horas habrá novedades. Primero hay que definir un tratamiento y para ello se requiere una decisión familiar”. Y el futuro también podría estar en el exterior. “Si Diego sale de esta clínica, estará capacitado para viajar fuera del país. Todo dependerá de los familiares”, aseguró el directivo.
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Un entorno más sano
Tres cosas han cambiado en torno de la salud del ex futbolista: la familia asumió la responsabilidad, mediante un compromiso firmado ante escribano público, de que Diego Maradona realizará un tratamiento por su adicción; que las autoridades de la Clínica y Maternidad Suizo-Argentina, donde está internado por segunda vez desde el miércoles último, no lo dejarán ir hasta tanto se asegure su traslado a otro centro especializado, y que otras clínicas asistenciales del país tienen temor de recibir a un paciente de estas características.
El médico personal, Alfredo Cahe, se quejó anoche en un programa de televisión: “Parece mentira que no haya un lugar en el país para Diego Maradona”, en referencia a la negativa de varios centros a recibir al Diez, algunos por cuestiones legales y otros, por no poder contener a la prensa, dijo.
Mientras Maradona continúa con su recuperación en la unidad de cuidados críticos del cuarto piso, en una habitación más amplia y con monitoreo permanente, su familia mantuvo una intensa reunión que se extendió durante casi cuatro horas.
Allí, Dalma o doña Tota, la madre del astro; la ex esposa, Claudia Villafañe -como tutora de sus hijas Dalma y Gianinna, menores de edad-; su hermano Lalo y el médico personal, Alfredo Cahe, dejaron sentada la conformidad para que Diego haga un tratamiento intensivo. La cuestión, aún inconclusa, es definir el lugar indicado donde él emprenderá su recuperación. Más lejos, por el momento, de un inminente viaje al exterior, ya que los médicos le aconsejaron evitar los cambios climáticos por su afección pulmonar, se busca un sitio en el país. Pero hasta anoche, las clínicas consultadas por la familia, como el Fleni, se negaron a tratar al ex futbolista.
Parte escueto, sin Cahe
Lo cierto es que los directivos de la Clínica y Maternidad Suizo-Argentina fijaron una posición: esta vez, Maradona no saldrá de allí por decisión propia, como ocurrió el 29 del mes último, y Cahe, el médico de Maradona no será el responsable de su alta. Mediante un parte médico escrito, distribuido anoche después de las 20, se detalló: “Maradona permanece estable, con los signos vitales controlados”.
Según una fuente médica de la clínica, Maradona permanece sedado el setenta por ciento del día, en ocasiones con una máscara de oxígeno para ayudar su función respiratoria.
Su principal problema radica en controlar el cuadro de excitación psicomotriz, se explicó, que presenta por el síndrome de abstinencia, que le genera ansiedad y depresión. Cuando Maradona toma conciencia, suele tener reacciones poco felices. Aunque los médicos del lugar desmintieron que hubiera destruido objetos y golpeado a su hermano Lalo, admitieron que hubo discusiones subidas de tono.
Lo que sí es cierto es que cada vez que se despierta, Maradona larga como latiguillo aquella frase recurrente de los últimos tiempos: “De acá me voy, de acá me voy…”.
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