La familia no cree que Luciano Sosto haya violado y asesinado a su madre: diez claves de un caso confuso
El padre del joven que irán a juicio acusado del crimen le cree a su hijo y su abogado también defiende al único acusado.
La familia de Estela Garcilazo (69), la mujer asesinada hace un año en su departamento del barrio de Palermo, cree que el hijo sommelier detenido por haber violado y asesinado a su madre es inocente y, como ocurrió en la causa por el crimen de María Marta García Belsunce con el viudo Carlos Carrascosa, en vez de apoyar la acusación del juez y la fiscal contra el acusado, lo defiende en el expediente.
“Estamos buscando quién es el autor del hecho y no que lo castiguen a Luciano Sosto porque el papá está convencido de que su hijo es inocente”, dijo hoy a Télam Fernando Díaz Cantón, el abogado que representa como querellante en la causa a Carlos Sosto, viudo de la víctima Estela Garcilazo (69) y padre del imputado.
“Lucky” Sosto (36) es defendido en el expediente por el abogado Guillermo Schmidt, quien consultado por Télam prefirió no formular declaraciones, pero a su vez su padre, el viudo Sosto, dueño del reconocido restaurante “Guido’s Bar” de Palermo, contrató como su abogado querellante a Díaz Cantón, quien es el abogado de Carrascosa en la causa García Belsunce.
Tal como sucedió en esa causa, en el expediente Garcilazo la querella funciona como una defensa paralela del sommelier. “El que abusó de la señora es quien la mató y es una locura pensar que Luciano haya hecho semejante cosa con su madre”, comentó Díaz Cantón.
El reconocido penalista envió a la agencia Télam un escrito con algunas conclusiones a partir de las cuales la querella y la defensa están convencidas de la inocencia de Sosto, quien había sido premiado en 2004 en España como sommelier, fue presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers y dueño de su propio restaurante “Lucky Luciano” en Palermo.
Entre otros elementos, la querella destaca que ellos fueron los que promovieron los estudios que descubrieron la presencia del semen en la víctima -algo que no hubiera pasado si Sosto hubiera abusado de su madre-, señala que en los estudios psicológicos no surge una relación incestuosa entre madre e hijo y que a la hora del crimen hay registros de que el acusado mantuvo una larga comunicación telefónica con una amiga.
Sosto irá a juicio oral acusado de los delitos de homicidio y abuso sexual, ambos agravados por el vínculo, imputación que prevé una pena de prisión perpetua.
El hecho que le imputan ocurrió el 26 de diciembre de 2013 cuando Garcilazo apareció muerta en su departamento del 4to. “B” del edificio de Seguí 4444 de Palermo, donde su hijo “Lucky” vivía en el 5to. “B”. Sosto llamó en dos oportunidades al servicio de emergencias del Hospital Alemán denunciando que su madre estaba descompuesta y convulsionando, pero la autopsia luego determinó que ya llevaba varias horas de muerta.
La médica de la ambulancia fue clave, ya que al ver el cadáver advirtió que llevaba varias horas de muerta y sospechó que tenía golpes no compatible con una caída accidental, que era la hipótesis que desde un primer momento intentó instalar el imputado.
La autopsia reveló que Garcilazo había sido asesinada, que la causa de la muerte fue una asfixia por estrangulamiento manual y que el crimen ocurrió entre las 7.30 y las 11.30 del día del hallazgo. Con esos datos, el juez de la causa, Hernán Martín López, del Juzgado de Instrucción 1 de Capital Federal, ordenó la detención del sommelier y le imputó el homicidio.
Luego, estudios complementarios a la autopsia revelaron que en la vagina de Garcilazo había “fosfatasa ácida prostática”, uno de los componentes del semen y, pese a que no se obtuvo ningún perfil genético y no había lesiones genitales ni paragenitales, Sosto también fue imputado por la fiscal Graciela Bugeiro por el presunto abuso sexual de su madre. En su indagatoria, el sommelier dijo que le parecía una falta de respeto esta acusación ya que él era homosexual, que no le gustaban las mujeres y menos una mujer que era su madre.
DIEZ CLAVES DE UN CASO CONFUSO
La querella de la familia de Estela Garcilazo, la mujer asesinada en diciembre de 2013 en su departamento de Palermo, y por cuyo homicidio y presunto abuso está preso su hijo Luciano Sosto, está convencida de la inocencia del imputado.
El penalista Fernando Díaz Cantón, abogado querellante en la causa que representa a Carlos Sosto, viudo de la víctima y padre del imputado, envió a Télam las diez conclusiones a partir de las cuales creen en la inocencia de “Lucky”:
1) “Se encontró líquido seminal en la vagina de la occisa. Quien promovió todos los exámenes genéticos sobre ese rastro y sobre la ropa de la fallecida fue el propio imputado y su padre; ninguno lo propuso la Fiscalía. Nadie promueve un examen así si teme que el resultado lo comprometa”.
2) “Ninguna de las pericias genéticas fue adversa para el imputado. No se pudo establecer el perfil genético del agresor. El examen genético principal tardó seis meses y medio en ser realizado, cuando lo aconsejable era hacerlo en el menor tiempo posible”.
3) “Existe un informe psiquiátrico y dos informes psicológicos efectuados sobre Luciano y ninguno dio evidencia alguna de una inclinación sexual incestuosa”.
4) “En la hora estimada de la muerte, establecida por una junta médica, el imputado mantuvo una larga conversación telefónica sobre temas triviales con una amiga; esto está probado con el registro de la llamada y la declaración de quien habló con él”.
5) “Los amigos y familiares que mejor lo conocían a Luciano han declarado que es una persona pacífica e incapaz no sólo de atacar con violencia a alguien sino, incluso, de defenderse de las agresiones”.
6) “La víctima presentó lesiones compatibles con acciones de defensa; sin embargo, un médico forense que revisó a Luciano unas horas después del hecho, luego haber practicado inspección detallada de la superficie corporal no advirtió signos de lesiones externas recientes”.
7) “Existen muchas pruebas sobre la buena relación y el afecto que madre e hijo se profesaban mutuamente”.
8) “Luciano perfectamente pudo creer que se trató de una muerte natural o accidental, pues incluso una médica policial de gran experiencia criminalística, que fue a la escena del crimen, no advirtió que se trató de un homicidio”.
9) “Si se supone que Luciano Sosto ya sabía que se trató de un homicidio, ¿por qué razón, una vez que se llevaron el cadáver para la autopsia, aquél concurrió a la comisaría, al día siguiente, sin temor, personalmente, para interesarse por la entrega el cuerpo?”.
10) “Un inexperto puede tener dudas muy razonables sobre si una persona recientemente fallecida realmente lo está o bien aún no lo está y agoniza, debido a los ruidos, movimientos involuntarios y otros factores que pueden percibirse al manipular, mover o estar en presencia de un cadáver reciente”.
Fuente: La Nación Digital
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