LA FEDERACIÓN AGRARIA INSISTE CON LA REPARACIÓN DE LAS RUTAS
El gobierno provincial aún no cumplió ni una sola de las promesas que formuló sobre la repavimentación de caminos y la construcción de obras hídricas, por lo que desde la Federación Agraria Argentina (FAA) continúan insistiendo sobre este tema.
Víctor Airaldo, representante de FAA, señaló que los productores están “muy molestos”, porque no comienzan las obras en la ruta que va de Sunchales a la provincia de Córdoba, como también en la que va de Tostado a San Cristóbal, “que es una catástrofe”. “El Gobernador tiene que repavimentar y acondicionar de manera urgente las rutas que están”.
En tanto, Airaldo señaló que si no comienzan a realizarse las obras hídricas que se necesitan los productores volverán a perder todo su trabajo en caso de que las precipitaciones vuelvan a jugar una mala pasada.
– ¿Cómo se encuentran los proyectos de reparación de caminos de la provincia y los de realización de obras hídricas?
– Lo que el gobierno de la Provincia tiene que hacer en forma urgente, y el Gobernador está a tiempo de hacerlo antes de entregar el mandato, son las obras de infraestructura que solicitamos. Es fundamental que se repavimenten las rutas, que no se abran rutas nuevas. Que repavimente las que están, que tienen un abandono de más de diez años.
– ¿Qué pasó con las promesas del Gobierno de comenzar con estas obras en el mediano plazo?
– Hay algunas que están anunciadas, como el bacheo de la Ruta Nº 65, que es una ruta que va desde Las Rosas a Monje, donde hay un transporte muy fuerte de cereales. Está anunciada una apertura por estos días, juntamente con las Rutas Nº 64 y Nº 66. Pero nosotros estamos muy molestos, porque no comienzan las obras en la ruta que va de Sunchales a la provincia de Córdoba, como también en la que va de Tostado a San Cristóbal, que es una catástrofe. Y lo mismo desde San Cristóbal hacia Santa Fe. Es un desastre, no tenemos más rutas. El Gobernador tiene que repavimentar y acondicionar de manera urgente las rutas que están.
– ¿En materia de obras hídricas tampoco se hizo nada todavía?
– No. Hay que empezar las obras hídricas para mejorar los escurrimientos, como el caso de La Picassa, eso es importantísimo. Porque puede perderse una zona muy fuerte agrícolamente hablando. Y en el caso del Norte es urgente que se continúen las obras de saneamiento, lo que es la Ruta Nº 4 y la Ruta Nº 2, hacia el Salado, no están percibiéndose obras. Entonces, eso perjudica. No sé por qué se dejaron esas obras sin hacer, porque no son muy costosas y no demandan mucho tiempo.
– ¿Si estas obras no se realizan a tiempo los productores podrían perder todo nuevamente?
– Por supuesto. En el Departamento San Cristóbal, hablando de las Rutas 4 y 2, hacia el Este, que hay una superficie de 700 mil hectáreas; hay que mejorar el escurrimiento, normalizar los cauces de los arroyos y canales que están obstruidos. Si se realizan todos estos trabajos se pueden recuperar más de 100 mil hectáreas agrícolas y eso significa un enorme ingreso para la provincia en dinero y en fuentes de trabajo.
– Por otro lado, el gobernador Carlos Reutemann manifestó en el discurso de apertura de la Sociedad Rural de Venado Tuerto que “el equilibrio fiscal fue el mejor apoyo que el gobierno de la provincia le dio a la producción”. ¿Qué opina al respecto?
– No sé qué gestiones hizo para la producción, porque el incremento de la producción agropecuaria es pura y exclusivamente patrimonio del sector agropecuario. Y esto no pasó solamente en Santa Fe, sino en todo el país.
– Otra de las cosas que expresó es que muchas de las cosas que logró la producción se deben a las políticas activas aplicadas por su gobierno. ¿Esto es realmente así?
– No, en eso está atribuyéndose cosas que no son así. En los últimos años están dándose dos o tres factores sumamente importantes. Primero, el sector agropecuario nunca bajó los brazos en este país, si bien en determinadas oportunidades hizo planteos muy severos a las conducciones nacionales del país por medidas que no conducían a un país de una gran producción agropecuaria; nunca se bajaron los brazos. Acá hay que destacar la vocación de ser productor agropecuario, porque el productor agropecuario superó todas las crisis que sufrió el país, no sólo esta última sino todas. A tal punto que la única empresa argentina que superó y perduró en el tiempo es la empresa agropecuaria.
– ¿Entonces esto fue logrado por el trabajo del productor y no por las políticas que aplicaron en la provincia?
– Claro. Ahora en la actualidad, el cambio del dólar que teníamos hacía que esto fuera un país importador y no exportador. Cuando se sale de la convertibilidad, que en pocos meses se llega a un dólar que oscila entre los 2,80 ó 2,90 pesos, lo posiciona a la Argentina como un país exportador potencialmente fuerte. El productor agropecuario que venía con años de castigo, pero siempre preparado para producir más, salió a producir más. Pero eso pasó porque se dio la salida de la convertibilidad. Además, no nos olvidemos que Carlos Reutemann apoyó la convertibilidad y le puso la firma al proyecto Menem-Cavallo, que fue la desgracia de la Argentina.
– Ahora el dólar ayuda a las exportaciones, pero tienen un impuesto interno que son las retenciones.
– Siguen existiendo las retenciones, que hay que eliminarlas. Ya que si el Estado articulara otras formas de recaudar en otros sectores para que cayeran las retenciones, porque en el caso de la producción agrícola el 20 por ciento es mucho; la Argentina tiene una posición fenomenal para ser un exportador. Creo que en esas condiciones superamos los 100 millones de toneladas en cualquier momento.
“Las bajas de precios colocarían a la lechería en estado de colapso”
Víctor Airaldo, representante de la Federación Agraria Argentina (FAA) señaló que si las bajas en el precio de la leche llegaran al 20 por ciento, como están diciendo, la lechería entraría en “estado de colapso”.
En tanto, Airaldo manifestó que el gobierno provincial tiene que “ponerle todas las fichas” a este problema, porque si se regresa a una explotación lechera a pérdida los productores se inclinarán a la siembra de cultivos. Esta situación generará desempleo, porque la lechería ocupa mayor mano de obra que la agricultura.
“Va a haber un empobrecimiento de los pueblos. Y el destino de toda esa gente va a ser el de engrosar las villas miserias”, expuso Víctor Airaldo.
– ¿Qué opina sobre el conflicto que hay en estos momentos entre los tamberos y las industrias lácteas?
– Si las bajas en el precio de la leche llegaran al 20 por ciento como dicen, colocaría a la producción lechera en un estado de colapso. Porque no nos olvidemos que los productores sufrieron los efectos de un precio muy bajo durante varios meses y después sufrieron los efectos de la inundación, donde tuvieron enormes pérdidas. Este es un tema que el gobierno de la Provincia tiene que tomar muy en serio, porque puede producirse una transferencia que no le va a hacer nada bien a los Departamentos Castellanos y San Cristóbal.
– ¿Cuál sería esa transferencia?
– Si volvemos con una explotación lechera a pérdida, el productor tambero va a dejar la lechería y va a irse a la agricultura. Entonces, si se nos cae la lechería van a caerse los pueblos del interior, en especial del Departamento Castellanos y los del Oeste del Departamento San Cristóbal. Porque la lechería genera una fuente de trabajo muy fuerte. Para mantener en producción un tambo de 1.000 a 2.000 litros se necesitan entre tres o cuatro familias. En cambio, si esa superficie pasa a ser agricultura, con una persona sobra. Por lo tanto, va a haber un empobrecimiento de los pueblos. Y el destino de toda esa gente va a ser el de engrosar las villas miserias. El Gobernador tiene que ponerle todas las fichas para salvar la cuenca lechera de la provincia de Santa Fe y esto por la salud de los pueblos.
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