LA FERRARI DE SCHUMACHER PERDIÓ EL DESAFÍO CONTRA UN AVIÓN CAZA
Michael Schumacher aceptó el desafío de la velocidad. Arriba de su Ferrari, le corrió al avión caza Eurofighter, manejado por el piloto de pruebas y astronauta italiano Maurizio Cheli. Y no le fue bien, ya que el jet, en medio de la lluvia, logró dos victorias contra una (en la de menor distancia) del campeón del mundo de Fórmula 1.
Hasta hoy ambos eran considerados casi invencibles. Schumacher, de 34 años, y su Ferrari F2003-GA forman una conjunción imbatible en los circuitos de Fórmula 1. El Eurofighter, por su parte, pasa por ser el avión de caza más avanzado del mundo, nacido de la cooperación tecnológica de España, Italia, Gran Bretaña y Alemania.
Ambos midieron sus fuerzas en la base aeronáutica militar de Grosseto, en la Toscana. El coche y el avión compitieron en tres recorridos rectos con distancias de 500 a 1500 metros. Los organizadores eligieron diversos trayectos para garantizar un cierto equilibrio entre los dos competidores.
Lo cierto es que la balanza está desequilibrada a favor del avión. Su velocidad máxima es de 2.450 kilómetros por hora, frente a los escasos 400 kilómetros por hora del Ferrari. El motor también muestra profundas diferencias: los 900 caballos del coche impresionan, pero se quedan en nada con los 180 kilonewtons del caza: el equivalente a 740.000 caballos.
“Hemos organizado la carrera en el modo más equilibrado posible, con un recorrido que en teoría ha podido ser elegido en favor del Jet mientras el otro pudiera ser de ventaja para el Ferrari”, dijo el general de la Fuerza Aerea italiana, Sandro Ferracuti.
Hay un antecedente parecido. En 1931, la leyenda italiana de la Fórmula 1, Tazio Nuvolari, perdió con su Alfa Romeo 8C-2300 en un duelo contra un biplano del tipo Caproni 100.
Este contenido no está abierto a comentarios

