“LA FUNCIÓN DE LA CIENCIA Y LA EDUCACIÓN NO ES FORMAR CIENTÍFICOS, SINO PERSONAS SENSATAS”
A las 18:30 en el Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral se realizó el acto de inauguración del ciclo de actividades académicas del presente año.
El acto estuvo a cargo del rector de la Casa de Altos Estudios, Ing. Mario Barletta y de la Secretaria Académica Prof. Isabel Molinas. En la ceremonia, además se entregaron distinciones a los mas altos promedios del año 2005, de las distintas unidades académicas de la UNL.
En la ocasión, y en el marco de dicho acto, el Prof. Leonardo Moledo brindará la conferencia “Ecuación, Ciencia y Sensatez”.
Dueño de una vasta trayectoria, el profesor Moledo, ejerce la docencia como titular en la carrera de Ciencias de la Comunicación, en las Universidades de Quilmas y de Buenos Aires. Es licenciado en Matemática y doctor en Ciencias Biológicas.
Habiendo sido colaborador del diario Clarín, en los suplementos “Ciencia” y “Cultura”, Moledo también participó como columnista de Radio Municipal, Rivadavia y del Plata, en tanto que, desde hace años es director del suplemento de ciencia “Futuro” del diario Página 12.
El invitado de la UNL dialogó mano a mano con Notife.com y de la charla surgieron interesantes conceptos acerca de diferentes temas como por ejemplo: la divulgación vs. academicismo, el conflicto de la UBA, el concepto de Sensatez y la aplicación de los conocimientos de educación terciaria y universitaria en la vida del país.
-¿Cómo sintetizaría el título de su conferencia?
-Quiero mantener la sorpresa de porqué puse la palabra “sensatez” en el título, pero básicamente es que la función de la ciencia y la educación no es formar científicos, sino personas sensatas, no sólo gente crítica, sino sensata, que es una palabra en desuso, pero si uno mira la situación política uno se da cuenta de que hay una buena dosis de insensatez, tomando esto no como la falta de pasión o la falta de conflicto, sino la falta de capacidad para repararlos, para darse cuenta de lo que son o para actuar racionalmente después de los conflictos.
-¿Desde cuándo data esta insensatez y cuán perjudicial fue?
-No se si los homínidos fueron tan insensatos, pero yo calculo que la insensatez data desde hace un millón de años.
-¿Cómo ve usted el conflicto suscitado en la Universidad de Buenos Aires?
– Esa es una muestra de insensatez, como miembro y votante de la UBA me parece un papelón, me da vergüenza ajena que un grupo de apenas cien personas impidan en funcionamiento de la asamblea porque no les gusta un candidato. Lo terrible es que los candidatos que apoyan estos grupos de choque hablan de pluralismo, pero su primer acto es impedir la asamblea, entonces es un freno muy grande, porque si mañana a estas personas no les gusta el modo de dar clases de un profesor, van a impedir que dé clases. Y hicieron un gran daño en el acto del pasado 24 de Marzo –conmemoración de un nuevo aniversario de la última dictadura- cuando ofendieron a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo. Pero esta es una costumbre de extrema izquierda, como ya lo sabemos.
-¿Cómo ve la aplicación del conocimiento que proviene desde la educación universitaria y terciara en el país?
-Eso depende mucho de cómo ande el país, Argentina es a veces expulsor y de repente se convierte en un país que retiene, estamos es una etapa de globalización, los científicos de muy alto nivel se van, como los futbolistas, pero una buena solución sería llegar a los regímenes de tiempo compartido en cada país: seis meses en uno y seis meses en el otro, esto es algo bastante común entre Estados Unidos e Israel, pero por otro lado, el país está pasando por una buena etapa que ojalá dure bastante.
-¿Puede hacer un balance del estado en el que se encuentra la puja entre academicismo y divulgación?
-Yo creo que está mejorando, creo que los científicos comprendieron que en un paper no están escribiendo para sus colegas solamente, sino para un vasto sector, por lo que deben contar las cosas como si se las estuvieran diciendo a un amigo en un café.
Moledo, como investigador del CONICET, publicó numerosos trabajos científicos, así como libros de ciencia y de divulgación científica para adultos y niños. En tanto, desde el año 2001, es director del Planetario Galileo Galilei de la ciudad de Buenos Aires. La obra literaria del destacado docente también cuenta piezas teatrales, cuentos y novelas como “La Mala Guita”, “La dama de la torre” y “Verídico informe de la ciudad de Bree”. En 1997, Moledo fue distinguido, en honor a sus logros y trayectoria, por la Fundación Konex como una de las cinco figuras de la década en el área de la difusión científica, mientras que en el año 2003 obtuvo el Premio Nacional “Bernardo Houssay” de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación.
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