“LA GLOBALIZACIÓN AYUDA A LA MAFIA”
En Rosario se realizaron las jornadas del II Congreso Argentino de Lucha contra la Mafia y la Corrupción, donde participaron los funcionarios judiciales Antonio Ingroia y Leonardo Guarnotta, quienes desde hace más de 15 años investigan a la mafia siciliana Cosa Nostra.
Dicen que su andar cotidiano por Palermo, Italia, significa un movimiento muy grande de custodios y agentes de seguridad. Por eso, quizá, en Rosario están relajados, liberados de este temor permanente que los engulle en la tierra siciliana donde, desde decenas de años, impera la Cosa Nostra. Antonio Ingroia y Leonardo Guarnotta -fiscal y presidente del Tribunal de la República de Palermo, respectivamente- fueron los que llevaron adelante a mediados de abril pasado la detención de Bernardo Provenzano, considerado la “estrella polar” de la mafia siciliana, quien era buscado por la Justicia italiana desde hace más de 40 años. La caída de Provenzano fue uno de los golpes más duros contra la mafia en la historia, ya que provocó que se desmoronara parte de la cúpula de la organización, luego de que los investigadores descifraran muchos de los “mensajitos” (pizzini) encontrados en la guarida de Provenzano.
Estos funcionarios de la Justicia italiana estuvieron el jueves pasado en Rosario, donde participaron en las jornadas del II Congreso Argentino de Lucha contra la Mafia y la Corrupción. En una entrevista con El Litoral, Ingroia y Guarnotta coincidieron en que “el Estado está siempre un paso atrás de los movimientos de la mafia, porque estas organizaciones delictivas poseen herramientas tecnológicas y financieras mucho más avanzadas que los poderes públicos”.
Ingroia consideró, además, que “la globalización económica determinó también que las organizaciones mafiosas emplearan nuevas herramientas y elementos propios de este fenómeno, sobre todo, a nivel financiero, lo que complicó aún más las pesquisas. La globalización ayudó a la mafia. Por eso, es necesario una coordinación global entre los países para enfrentar una lucha más radical contra este tipo de organizaciones que tejen alianzas y sufren mutaciones en diferentes partes del mundo”, aseguró el fiscal.
Del equipo de Falcone
Ingroia es fiscal antimafia desde hace más de 10 años. Trabajaba en el equipo del juez Giovanni Falcone, quien, junto a su par Paolo Borsellino, fue asesinado en 1992 en Palermo, Sicilia. Esos crímenes se transformaron en detonantes para que la Justicia italiana actuara y encerrara a centenares de mafiosos. De esa misión se ocupó el discípulo de Falcone, quien articuló los mecanismos jurídicos necesarios para quebrar la omert‡ (el código del silencio, la del “no delatarás” entre los mafiosos de origen italiano) y así encarcelar a medio centenar de integrantes de la Cosa Nostra.
Ingroia fue un duro crítico a la gestión de Silvio Berlusconi, a quien en el documental “Cuando estaba Silvio”, realizado por el prestigioso periodista Enrico Deaglio, afirma que Forza Italia -partido que creó el ex premier italiano- nació en parte de las exigencias de Cosa Nostra de tener un referente político.
Ante El Litoral, el fiscal italiano considera que para combatir la mafia “es imprescindible que exista respaldo y coordinación con el poder político. De lo contrario es imposible luchar contra la mafia, que aprovecha las permeabilidades del gobierno para buscar aliados en el poder”, apunta. A su lado está sentada la jueza federal Laura Cosidoy, quien asiente con la cabeza ante las afirmaciones de Ingroia y, unos minutos después, durante su disertación en la Facultad de Derecho de Rosario, dirá que sus denuncias sobre el narcotráfico “ya quedaron en el olvido” (ver aparte).
-¿Cómo son los engranajes de la mafia en la economía y en la política?-El fenómeno de la globalización económica ha facilitado la globalización de la economía mafiosa. La mafia puede lavar de manera más fácil el dinero sucio que produce por intermedio de todos los negocios que lleva adelante. El límite de la lucha contra la mafia más importante es justamente la lucha contra el lavado de dinero internacional. En relación con esto se llevaron adelante pasos importantes y se mejoraron el nivel de la colaboración internacional y la especialización de las fuerzas de la policía. Pero la mafia hace más progresos que los que ha hecho la Justicia. Creo que es importante el momento de confrontar y discutir entre las distintas experiencias a nivel internacional porque, intercambiando las diferentes experiencias de abogados, jueces e investigadores, se crea un terreno común para que se puede conformar un organismo antimafia internacional. Así podemos tener la esperanza de combatir la mafia, que desde hace tiempo es internacional. -¿Qué importancia tiene en la lucha contra estas organizaciones el respaldo institucional y político que puedan lograr los funcionarios de la Justicia?-Es imprescindible que los jueces y fiscales cuenten con respaldo, ayuda y decisión política por parte del Estado. Pero lo que ocurre muchas veces es que el Estado actúa en relación con cómo golpea la mafia. Esperamos que este nuevo gobierno en Italia pueda actuar de una manera más enérgica contra la mafia, algo que no ocurrió durante la gestión de Berlusconi. Cuando se inició la experiencia del pool antimafia en el ’84, con el juez Falcone a la cabeza, no había leyes para los arrepentidos. La ley fue aprobada en el ’91. Esta norma fue muy buena: permitió conocer la estructura de la mafia, cómo piensan y cómo se mueven los mafiosos que participan en estas organizaciones. -Su visita a la Argentina, ¿es para nutrir a los jueces y abogados locales con estas estrategias y herramientas para luchar contra el delito organizado?-Se trata de poner a disposición de los argentinos nuestra experiencia, que quizá sea única en el mundo en cómo se lleva adelante la lucha contra la mafia más importante del mundo. No logramos combatir completamente a la mafia. Es importante enseñar determinadas cosas y establecer canales recíprocos de experiencias.
Cosidoy: Rosúa me vinculó con operaciones políticas
La jueza federal Laura Inés Cosidoy participó de las jornadas del II Congreso Argentino de Lucha contra la Mafia y la Corrupción, donde disertaron sus colegas italianos Antonio Ingroia y Leonardo Guarnotta. En ese ámbito, la magistrada cargó duro contra el ministro de Gobierno de la provincia, Roberto Rosúa, a quien acusó de lanzar “ataques” dirigidos a ella, y advirtió que en ocasiones se sintió agredida por la manera en que el funcionario se dirigió a su persona.
“El ministro me vinculó a operaciones políticas, dijo que yo no sabía de qué estaba hablando y hasta se negó a referirse a mí cuando le preguntaban. Yo soy una jueza de la Nación; ésa, no era forma de expresarse”, aseguró Cosidoy.
La aseguró que después de su denuncia sobre la falta de controles sobre el narcotráfico en Santa Fe no hubo cambios ni soluciones. “No se volvió a hablar a fondo de esta cuestión, sólo se debatió sobre si hice bien en denunciar o no, el poder político quedó muy contrariado”, consideró Cosidoy.
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