LA GRIPE AVIARIA TIENE EN VILO A LA UNIÓN EUROPEA
La llegada de la gripe aviaria a Turquía y a Rumania, donde fue confirmada la presencia del virus H5N1, que provocó unos 60 muertos en Asia desde 2003, será el punto central de la agenda de esta semana de los responsables del gobierno de Europa.
En vísperas de dos reuniones clave del bloque, el máximo responsable de los servicios de salud de Gran Bretaña, Liam Donaldson, advirtió ayer que una pandemia derivada del virus de la gripe aviaria es inevitable y podría causar por lo menos 50.000 muertos en su país.
Mañana, en el marco de una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) pautada para discutir las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC), se realizará la primera discusión general de los países de la región sobre las repercusiones de la gripe aviaria desde el descubrimiento del H5N1 en el continente.
Los ministros de Sanidad de la UE tomarán después la posta, con una reunión informal en el Reino Unido, el jueves y el viernes.
El comisario de Sanidad del bloque, Markos Kyprianou, que el jueves pasado pidió a los Estados miembros que almacenaran antivirus, debe presentar el miércoles un plan de simulacro de crisis, que se llevará a cabo durante el año e intentará probar la capacidad de la UE para responder a una pandemia de gripe.
La detección en Rumania del virus H5N1 fue ratificada anteayer, tras haber sido confirmada también el jueves último en Turquía. Según la Comisión Europea, en estos dos países el tipo de gripe es el “mismo” que en Asia.
A raíz de estas informaciones, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se manifestó “inquieta” porque ello prueba que el virus “se encuentra en el entorno de los pájaros y hace crecer la posibilidad de una transmisión al hombre”. Uno de los voceros de la OMS, de todos modos, intentó relativizar los peligros, recordando que el paso del virus al hombre “sigue siendo algo muy raro”.
El director general de Salud de Gran Bretaña estimó, por el contrario, que no se puede evitar una pandemia de gripe, derivada de una mutación del virus de la gripe aviaria. “No se la puede alejar. Es un fenómeno natural y llegará”, declaró en una entrevista con la BBC.
“Esto no quiere decir que haya una pandemia de gripe aviaria, sino que, en un momento dado, este virus se combinará con un virus de la gripe humana y entonces se volverá fácilmente transmisible” de un humano a otro, precisó.
La pandemia de gripe, señaló, podría ocasionar entre “50.000 y 55.000 muertos en Gran Bretaña, aunque no se descarta que la cifra sea más elevada”.
Sin esperar a las reuniones ministeriales previstas para esta semana, la UE ya tomó una serie de medidas de protección. El jueves último se prohibieron las importaciones de Rumania de pájaros vivos y productos derivados de las aves, mientras que un embargo similar ya existe desde hace una semana para Turquía.
Otro tipo de medidas se aplican a las granjas avícolas, como el encierro de las aves o la instalación de sistemas de detección precoz, en ciertas zonas de riesgo.
Por otro lado, los países europeos tienen que identificar en su territorio estas zonas de riesgo -ciénagas, ejes migratorios- e impedir el contacto con los pájaros salvajes.
Francia anunció ayer el aprovisionamiento de 200 millones de euros “como prevención”, según el ministro de Economía, Thierry Breton.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, había afirmado anteayer estar dispuesto a proponer “medidas más drásticas” para evitar una pandemia.
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