LA HISTORIA INTRAMUROS DEL “CORRALITO”
A escasos días de celebrarse un convenio entre la Dirección del Servicio Penitenciario y la Dirección de Salud Mental de la Provincia de Santa Fe, un documento elaborado por esta última revela las condiciones de “alojamiento” de los internos del pabellón psiquiátrico de la Cárcel de Coronda, conocido también como “el corralito”.
Notife, tuvo acceso al dossier interdisciplinario elaborado por profesionales, médicos y legales que trazan una recorrida por uno de los lugares más sórdidos que puede existir en la vida terrenal: un pabellón psiquiátrico, enclavado dentro de una de las cárceles más superpobladas y conflictivas del país.
El Pabellón Psiquiátrico será sustituido, mediante la creación de los Departamentos de Salud Mental en todas las cárceles y la creación de dos nuevos Dispositivos Interdisciplinarios de asistencia Clínico-Jurídica en Salud Mental, uno en Santa fe y otro en Rosario, todos con dependencia técnica de la Dirección de Salud Mental y Auditoria de la Secretaría de Derechos Humanos y Organizaciones no Gubernamentales del Sector.
“Estos nuevos dispositivos – dice el dossier – vienen a cubrir una grave falencia; la de brindar una asistencia adecuada a:
1) Aquellas personas que, habiendo sido declaradas inimputables, presentan condiciones clínicas específicas y concurrentes que, de manera circunstancial o prolongada, hacen imposible el cumplimiento de las medidas de seguridad y tratamiento en los Hospitales Públicos de Salud Mental.
2) Aquellas personas que, aún no habiendo sido declaradas inimputables, presentan circunstancialmente condiciones clínicas específicas y concurrentes que imposibilitan el desarrollo de un tratamiento en los Hospitales Públicos de Salud Mental.
Las condiciones clínicas concurrentes a las que se hace alusión son, en ambos casos:
– Compulsión extrema a la violencia contra terceros y/o contra sí mismo.
– Inminencia – y/o evidencia reiterada- de modalidades de pasaje al acto que ponen en riesgo la vida propia o de terceros.
– Falta de respuesta al abordaje psicoterapéutico.
– Falta de respuesta al tratamiento psicofarmacológico.
– Negativa o imposibilidad absoluta de tratamiento en condiciones de mayor libertad.
EL DIAGNOSTICO
Un equipo interdisciplinario, conformado por: un psiquiatra, un psicólogo, un médico generalista, dos enfermeros y un abogado, concurre periódicamente a Coronda, desde el mes de abril. Realizaron una evaluación de las condiciones clínicas subjetivas, médicas, edilicias y sanitarias y jurídicas, realizando un diagnóstico exhaustivo, respecto de la precariedad y el grave riesgo que implicaban las deficientes condiciones de habitabilidad, higiene y asistencia en que se encontraban los pacientes allí alojados, quienes recibían un tratamiento psicoterapéutico deficitario, y para los cuales tampoco existían actividades recreativas, laborales, u otras prácticas que permitieran aliviar el asilamiento, la cosificación y el sentimiento de abandono.
Dice el informe del equipo interdisciplinario que “se detecta un alto grado de vulnerabilidad subjetiva y física, no solo en los pacientes, sino también en el personal que desempeñaba sus tareas en esas condiciones, para los cuales el impacto subjetivo de trabajar bajo situaciones de fuerte presión (se alude al riesgo permanente de motines) impide pensar la posibilidad de cualquier práctica diferente a una función enmarcada en prácticas carcelarias mas que de salud”, se explica.
En relación a las prescripciones farmacológicas, las mismas se evaluaron como inadecuadas. “La provisión era discontinua y muy deficitaria en cuanto a la posibilidad de elección y de establecer una continuidad en los tratamientos, constatándose la falta de actualización de historias clínicas.
Tampoco existían datos de medicación vinculada a clínica médica, ni datos de control de signos vitales, ni siquiera había existencia en el pabellón de tensiómetro, caja de curaciones, gasas, ni antisépticos”, avanza el informe.
En síntesis, se constató que las condiciones de vida en la que se encuentran los pacientes y la falta de recursos existentes, constituían una violación de sus derechos. El diagnóstico permitió, en lo inmediato, establecer prioridades para la intervención en un abordaje simultáneo, a partir del cual se fueron realizando acciones específicas:
– Se gestionó, desde la Dirección de salud mental la asignación de una partida especial de urgencia de $6.000 para dar cumplimiento a las necesidades más elementales y a la provisión de los fármacos necesarios de acuerdo a los tratamientos que se comenzaron a instituir.
ATENCIÓN CLÍNICA – MÉDICA
– Se comenzó, como primer paso, por establecer el peso, altura, y masa corporal, presión arterial, control de signos vitales, iniciando los exámenes clínicos individuales médicos y de enfermería.
– Actualmente, se está cumplimentando una planificación que incluye, desde las extracciones de muestras de sangre, a la obtención de exámenes de Laboratorio, para todos los pacientes del servicio. Se solicitaron estudios generales y específicos (VIH, Ags Hb, IGG Anticore Hb, etc).
ÁREA PSICOFÁRMACOS
– Se regulariza totalmente la provisión de psicofármacos, a partir de la gestión, compras, control y entrega de los mismos desde la dirección de salud mental por intermedio de la farmacia de la Colonia de Oliveros.
– La provisión y el control de medicamentos se realiza de acuerdo al Formulario Terapéutico de Psicofármacos de la Dirección de Salud Mental, el cual responde a estrictos criterios de prescripción.
OTRAS ACCIONES
– Se realizaron tareas de desinfección, desratización, eliminación de chinches, y provisión de insecticidas, evaluándose los de menor riesgo de toxicidad.
– Se acuerda con el Servicio Penitenciario la concreción de tareas básicas de albañilería y mantenimiento, que ya están siendo realizadas.
– Se concretó la primera reunión plenaria del Pabellón, el día 29 de abril. Actualmente asisten 9 de los 11 enfermeros. (7 fuera de sus turnos)
-Se realizó un primer encuentro de enfermeros en la Colonia de Oliveros, en las cuales participaron de un plenario que se realiza semanalmente, intercambiando experiencias, discutiendo casos y problematizando las prácticas.
LOS INTERNOS
Los declarados judicialmente inimputables penalmente o insanos civilmente suman – en la actualidad – 19. En trece de los casos, el juzgado interviniente es el de Ejecución Penal de Sentencia de Coronda. En dos de los casos interviene el Juzgado de Ejecución Penal de Sentencia de Las Flores. Además, se detectan otros juzgados intervinientes:
-Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la Segundo Nominación del Distrito Judicial Nro. 4 de Reconquista: un caso
-Juzgado en lo Penal Correccional Nro. 13 de Vera: un caso
-Juzgado en lo Penal de Instrucción de la 1ra. Nominación de Santa Fe: un caso
-Juzgado en lo Penal de Instrucción de la 5ta. Nominación de Santa Fe: un caso
-Además, seis internos (condenados o procesados), a disposición de la Unidad penitenciaria Número 1 de Coronda se encuentran alojados en el Pabellón Psiquiátrico.
-Total de internos en el “corralito” en la actualidad: 25
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